miércoles, 2 de enero de 2008

BIBLIOTECA ESPAÑA, MEDELLÍN, COLOMBIA






Giancarlo Manzzanti es un arquitecto que, al decir del periodista que hizo la crónica del edificio de las fotos de arriba, “está en primera fila de los creadores colombianos”. No es para menos: cuando vi esos cubos negros encima de las fabelas de Medellín (Colombia) yo también me dije: esto debe de ser de algún arquitecto de primera fila.

Aunque podía ser un banco, una cárcel o un centro de salud, el edificio en cuestión es una biblioteca, y como acceder hasta ella por el intrincado callejero de las casas autoconstruidas es muy peligroso, el ayuntamiento de Medellín ha ideado un teleférico como los de nuestras estaciones de esquí. El conjunto de edificios negros en lo alto sobre las chabolas de ladrillo con uralitas y con las cabinas colgando del teleférico por medio, forma un todo armonioso y singular del que el urbanismo y la arquitectura de nuestro tiempo deben sentirse muy orgullosos.

Nuestra contribución a esta fiesta colombiana de la arquitectura y el urbanismo no ha sido poca: la Biblioteca lleva por nombre España (!), la inauguró nuestro rey cuando aún no se llamaba “Porquénotecallas” (24 de marzo del 2007) y nuestros periódicos lo celebraron sin despeinarse.

Dice la crónica (EL PAIS 24.11.07, Babelia, pag 10) que la biblioteca tiene 4.000 m2 y que se abrió con la escalofriante cifra de 8.000 libros (lo que según mis cálculos sale a dos por metro cuadrado), pero que gracias a las donaciones, a finales de año ya tiene 12.000 (tres por metro cuadrado). “Pero la Biblioteca no es sólo libros –dice el cronista- sino que se convirtió en el epicentro del espacio que irradia optimismo y ganas de vivir”.

No me extraña: yo veo esos cubos negros, las fabelas y el teleférico y es que el corazón me da brincos de alegría.

Las fotos del reportaje son de Julián Roldán y de Google Earth; el pie de foto de la del teleférico dice: llegada a la Biblioteca España; y en esta última reza: al lado de la Biblioteca España.