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sábado, 6 de junio de 2026

ALMENDRALEJO, Badajoz

 


Pueblo español en el que paras por motivos de viaje / y te cargas con un montón de cascotes en el equipaje. Pareado inspirado al parecer por la plaza de algún arquitecto de muchas luces que diseñó la plaza trasera de la casa donde nació el poeta José de Espronceda, el de Con diez cañones por banda / Viento en popa a toda vela. El arquitecto en cuestión puso siete cañones apuntando al cielo y dos farolas parasol a juego con bolardos protectores para no aparcar donde no se debe. 


Aquí la fachada principal de la casa (ahora Ayuntamiento), la placa conmemorativa, el balcón con las faldas al viento y la calle arbolada por en medio, como es ahora moda municipal para que no pasen los carros.


En los alrededores encontramos un par de edificios singulares de los distintos niveles a que ha llegado la poesía arquitectónica en Almendralejo. En primer plano el singular edificio OAR, siglas que obedecen a su función como Organismo Autónomo de Recaudación, en el que se demuestra que en España empiezas haciendo autonomías con las provincias y te salen luego edificios autónomos por todas partes. Hasta para recaudar se hacen autónomos. Desvíen un momento la mirada hacia la calle de la izquierda y...

... no me duden de la autonomía de este edificio de viviendas que por un lado se asemeja a un viejo silo del Servicio Nacional del Trigo y por el otro...

... a las olas de unos apartamentos de la costa

para medir su autonomía me alejo un poco a ponerlo en contexto

pero los cañones de la casa de Espronceda siguen retumbando en mis poéticas pupilas y vuelvo al escenario del poema, Asia a un lado...

al otro Europa, y allá detrás, ¡estás tú! (sí, sí, el edificio autónomo, justo ahí)


El Gran Hotel del pueblo donde nos alojamos parece sin embargo inspirado en la bandera del gran país del otro lado del océano, así que ni Asia ni Europa.


Aunque por la parte de atrás, en la fachada que da el campo de fútbol del Extremadura, es todo rojo, como el Kremlin, lo que sugiere la mano de algún arquitecto que vivió la Guerra Fría.


Disquisiciones políticas en las que no entran los arquitectos más de andar por casa que prefieren pastelear con los colores, los remates superiores, y...

... hasta en los juegos volumétricos de las fachadas

El diseño de esta plaza tan alambicada merecería un estudio más detenido

no así esta otra, donde el problema se resuelve con el recurso (más de aparejador que de arquitecto) de meter juegos infantiles en todo el medio

El campo de fútbol (detrás del hotel) podría ser de estilo deconstrucción

aquí vino al mundo Espronceda, que lo sepas hijo, nos dice el cura con sotana montando en su vespa

Por cierto, ahora que lo pienso: ¿tendrán algo que ver las sotanas en el diseño de la Vespa...? ¡Gran descubrimiento sería el que nos sugiere Almendralejo, Badajoz, y su inmortalizado cura de la escultura (qué rima para un poema) que está ahí para siempre cortando con una farola y una terraza la salida de una calle en el paseo principal del pueblo!.


lunes, 20 de mayo de 2013

245. SATAN ES QUIEN DA CIENTO POR UNO



Lo mejor de SATAN ES MI SEÑOR es que me va permitiendo aligerar las enormes carpetas de fotos que tenía reservadas para mis CASCOTES.


La semana pasada fui poniendo un SATANAZO al día sin orden ni concierto (que para eso es un grupo infernal en un medio infernal), pero según fui leyendo los comentarios empecé a darme cuenta de que buena parte de los "satánicos" no entendía el juego y que se agarraban a la norma de que la mala arquitectura es solo la cosa corbuseriana y su derivación brutalista.


La piedra de toque fue el asdifesio del BOCHO Cascotes 237 que muchos de los cofrades del grupo consideraban que no estaba tan mal, que no era satánico, que podía gustar o no gustar pero que no pertenecía al lamentable espectáculo de la arquitectura contemporánea. Ah ah ah.


Como nunca me he tomado en serio el límite horario de mis clases, y lo mismo me da predicar en un aula que en una pantalla digital, allí que me puse a decirles a los chicos que no es un asunto de estética lo que se debate en esa página, sino de religión.


Pero justo por ahí es por donde la cosa falla, porque si toda su formación en Arquitectura viene de la Historia del Arte, ay, en materia de ventas de almas al Diablo andan mucho más flojos, y eso que no creo que hayan tenido tiempo de ser víctimas de la Educación para la Ciudadanía.




Rascar un poco en la herida de la ignorancia de los muchachos cuando no cobras por educar puede tener su morbo, pero cansa enseguida. La gente se encabrona mucho en cuanto no les das la razón y escudándose en el anonimato que les da la red, juegan también a picar como si fueran mosquitos. Fuera, fuera. Nada que pescar en el avispero de los comentarios.

Donde está la gracia de la página, como decía el otro día, es en la impagable información que proporciona. De no haberla visitado a diario se me hubiera escapado que esta maravilla que vemos a continuación está en Tordesillas (cortesía de Jota Calzada)


Que esta otra iglesia que puede valer para ayuntamiento está en Unquera, provincia de Santander (cortesía de Row Verther):


Que este Monumento a la Libertad (!!!) está en Móstoles (cortesía de Esmeralda Grandson-Blázquez):


Que este monito edificio de Medicina Legal, nos lo han hecho en Bajadoz ah ah (cortesía de Marco Antonio Cupido)


Que la última erupción de Libeskind está en la tristísima Dresden (cortesía de Irene Robotija):


Que esta otra cosa que vemos a continuación es una estación de tren en Armenia (para que luego me queje yo de la de Logroño...) (cortesía de Millán Castro):


Que los arquitectos franceses siguen empeñados en dar la nota y ser los más horteras del viejo continente, esta vez con un edificio para no sé qué de ciencias (!!!) en Lyon (cortesía de Nacho Webb)


Y así sucesivamente.

¿Decía yo que con mi participación iba a aliviar mis carpetas de fotos de edificios destinados a Cascotes? Craso error. Me he limitado a poner aquí siete edificios como siete días tiene la semana, pero la carpeta de fotos que me he descargado de esa página en la última semana tiene montón de cosas más. Por cada Cascote que me quito de encima, me aparecen cien nuevos. Son como las berrugas, o como los hongos. Se reproducen por esporas. Imposible dar a basto. Imposible poner orden.

¿Orden digo? Sí, eso: orden, justo lo que se carga cualquier edificio con pinta de Cascote. En menudo cisco me he metido.