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martes, 22 de marzo de 2016

384. LA PLAZA DE SANTO DOMINGO. MADRID



No recuerdo de dónde tomé esta foto o si la hice yo cuando hace unos meses pasé por la plaza de Santo Domingo de Madrid y me horroricé de su nuevo aspecto, -bueno, no tan nuevo porque la hizo Gallardón cuando era alcalde, y de eso hace ya un tiempo.


Ubicada entre las más célebres Callao y Opera, a la inclinada plaza de Santo Domingo le tocó bailar con la más fea y en los años cincuenta le metieron un parking de hormigón por plantas sin disimulo alguno:


Pero hete aquí que la vio Gallardón, se rascó la cabeza, y llamó al Colegio de Arquitectos de Madrid para que lo arreglaran con un concurso, y la hicieron buena.


Madre del amor hermoso, creo que ya lo dije con ocasión de la eficaz reconstrucción de la estación de trenes de la Zona Cero de Nueva York: entre la falta de pretensiones artitticas de la eficaz ingeniería y las pretensiones escultóricas y jardineras de los arquitectos urbanistas, ya no sé que es peor. Bueno sí: que tirar la ingeniería y hacer la arquitectada costó más de siete millones de euros.


Como los únicos fotógrafos que hacen buenas y serias fotos de arquitectura son los del coche de google street view, me he montado en él para daros una vuelta por la plaza y deciros si no se merece un lugar de honor en este blog: Vamos allá:


Ahhh!, casi se me había olvidado que presidiendo la plaza está el mamotreto de Fullaondo. Dios, dios, gracias google street view. No me hubiera perdonado si se me pasa ese detalle.


Bajando hacia Opera por la cuesta de Santo Domingo cantamos la canción de que una plaza no es una cosa, una plaza no es una casa, aunque tenga muros grises la lará lará.


Y es que una plaza de arquitecto es un escultura en chí misma y a poder ser, con escalinatas y cipreses. Que no falten los cipreses. Como en los cementerios.


Por la cuesta de Santo Domnigo dejaron las aceras, qué invento tan pasado de moda las aceras, pero por el lado derecho de la plaza se pusieron bolardos, mucho más modernos porque parecen pelitos salidos del suelo, Como plantas o arbolitos podados. Bonita terraza para un vermut gris.


En la parte de arriba los bolardos dejan de ser negros y pasan a inoxidables para dar mayor variedad al conjunto.


Todo el mundo quedó muy satisfecho y si lo he visto no me acuerdo.

Mala suerte que pasó por allí Cascotes... y google street view, claro está. Mil gracias Street View. si por mí fuera os daba el Nobel de fotografía en arquitectura.


lunes, 10 de febrero de 2014

270. FULLAONDO



Gracias a Miguel de la Erre, encofrade SEMS de mucha astucia arquitectónica, redescubro a este jran maestro olvidado e inauguro esta estupenda sección del blog, plataforma de justicia histórica: MAESTROS CASCOTES. GUÍAS APRESURADAS DE ARQUITECTURAS. 


Fullaondo, arquitecto vasco, leyó el Ulises de Joyce y tomó la decisión de que nos enterásemos. Como también decidió que supiéramos quién era quien en la arquitectura española y a su alrededor, y que nos enterásemos. Todo ello revuelto y pagado por la constructora Huarte que ponía muchas páginas de publicidad en tan crípticos panfletos para que, también nos enterásemos. Mientras tanto, en sus ratos libres, hacía una casita como la de arriba en la Plaza de Santo Domingo de Madrid, o un Palacio de Congresos en Granada de rotundas formas para que nadie lo confundiera nunca con la Alhambra, aunque según dicen las crónicas, se inspirase en ella y en el palacio de Carlos V (!) :



Convencido de que las Torres Blancas de su amigo Sáenz de Oíza iba a ser el modelo de la nueva vivienda española, optó por regalar grandes balcones semicirculares a una gran promoción de pisos que construyó en Durango.


Murió joven, creo que antes de llegar a los sesenta. Seguramente por eso no quiso que sus restos descansaran en paz. En Derio. Amén. 


Los expertos califican su arquitectura de escultórica.