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sábado, 21 de mayo de 2022

ESPAÑA FEA / GENTE GUAPA

 


España se ha vuelto fea por culpa de Franco, el capitalismo (o la economía de mercado, -como usted prefiera llamarlo) y por supuesto, España es fea por la americanización de su territorio, es decir por no haber seguido el modelo ruso... (eso se supone, porque en realidad no se atreven ni a contarlo). 

Pero aún hay esperanza, porque aún quedamos algunos periodistas en EL PAÍS y toda una nueva generación de arquitectos guapos, verdes, sostenibles, feministas y comprometidos con el urbanismo de género, que lo podemos arreglar. Para eso hemos escrito este libro en el que usted encontrará quién es guapo y quién es feo en España, es decir, quién lleva los genes del franquismo y quién la sagrada herencia republicana.  

Ya me entienden: ese libro es un CASCOTE manumental. Porque los CASCOTES se producen no sólo cuando la ciudad se cae a pedazos sino cuando la teoría de la arquitectura o los juicios de valor son competencia de los periodistas de izquierdas que citan a Heidegger como si lo hubieran entendido. Patético es poco. En materia de libros yo diría que es una pieza de referencia sobre lo FEA que se ha puesto la cosa. 

martes, 4 de mayo de 2010

140. CENTRO PARROQUIAL EN ALMAZAN, Soria.

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Conocí a Javier Bellosillo Amunategui en una fría tarde de invierno de finales de los ochenta, siendo yo arquitecto municipal de Nájera. Estaba él de visita de obra en el Monasterio de Santa María la Real y sin tener apenas noticia del personaje que ya era o quería ser, me presenté en la obra para saber lo que iba a hacer allí (los proyectos del Patrimonio Nacional no pasaban por el Ayuntamiento/ doctores tiene la Iglesia). En la nave alta del claustro donde nos encontramos hacía un frío que pelaba. No recuerdo si él fumaba, creo que sí, pero lo que es seguro es que en mi recuerdo le veo aún con el aliento blanco, bien por el humo o la congelación, vestido con una pelliza marrón claro de las que se llevaban por entonces. Mientras yo titiritaba y me acurrucaba en mi anorak, él me hablaba pausadamente, con la pelliza semiabierta, de las excelencias de su Arquitectura o de la Arquitectura en general como si el frío no fuera con él. Rápidamente me di cuenta de que estaba chiflado, es decir, que sólo al calor de la chifladura de una religión se podía ignorar la gélida atmósfera en que se desenvolvía nuestra conversación.



Cuando se inauguró su obra en Nájera, nadie entendió para qué servía aquello y se empezó a llenar de polvo. Yo la solía visitar de vez en cuando con algún administrativo del Ayuntamiento para hacer unas risas sobre lo locos que podíamos estar los arquitectos o lo torpe y frívolo que era el Estado: sólo tras una empanada de lecturas se podía hacer una quijotada así; sólo una administración pública proclive ya al despilfarro podía pagar una cosa tan esperpéntica.


Con la polémica (mínima en estos casos), el personaje Bellosillo empezó a crecer, y por la prensa especializada supe que en Almazán había conseguido construir otra especie de locura arquitectónica, esta vez para la Iglesia: un centro parroquial en las afueras del pueblo.


Cuando fuí a verlo, en julio de 1997, era yo Decano del Colegio de Arquitectos de La Rioja y habían pasado una decena de años de aquella tarde con el arquitecto. Es decir, que aquella ternura con la que veía la chifladura de Bellosillo había empezado a desaparecer, y a lo que fui a Almazán era a ver sus productos, o sea, sus Cascotes.


 No hice muchas fotos porque los positivados en color de las cámaras analógicas eran caros, pero al menos conseguí captar la desolación del lugar, lo perdidas de escala que estaban aquellas pretenciosas esculturas arquitectónicas, lo sucios que estaban todos sus rincones, el nulo cuidado a que habían invitado, el chirriante contraste entre los viejos objetos religiosos y el tenebroso hormigón, la tontuna en la literalidad de las citas de Carlo Scarpa en un pueblo de Soria, etc. etc. Como viajé con mi mujer y mis hijas, no era cosa de dramatizar y preferí divertirme: poner la sonrisa de Rosalía entre la ruinas de “mi” Arquitectura o dejar que las hijas entendieran los edificios de Bellosillo como un parque infantil.



Lo divertido del caso, o aquí sí que debería decir lo dramático, es encontrar ahora a arquitectos que tratan de comparar un lugar así con la acrópolis de Atenas (será por la ruina...). Si queréis descubrir los secretos de la empanada de Bellosillo, es decir, la empanada de los arquitectos en general, nada como visitar esta entrada del blog del arquitecto catalán Jaume Prat. Pobres arquitectos. Son unos incomprendidos. Unos Quijotes.




Bellosillo murió muy joven (no es cosa de hacer chistes, pero si en todas las obras se olvidaba del frío como en la de Nájera...) y en la red he pescado un par de elogiosas necrológicas: la del COAM y la de ELPAIS, a cual peor.



Aunque inevitablemente ponga por aquí sus Cascotes en Almazán, cuando uno conoce de cerca a las personas no se puede dejar de sentir cierta ternura por la propia chifladura del género humano y por nuestra efímera condición.

martes, 24 de marzo de 2009

106. RIVAS VACIAMADRID, (Madrid) Iglesia de Santa Mónica

(El presunto autor de las fotos con las que abría este post, fotos que están por toda la red, me ha pedido que las retire por no haber solicitado su permiso para utilizarlas (ver su carta reproducida al final del post). Espero encontrar pronto otras fotos parecidas o similares, pues por desgracia, el esperpento no desaparece porque el presunto fotógrafo me diga que retire de aquí sus imágenes).

Fotos nuevas, tomadas de la web aaaaarte. Autor, D Baugh:




Desde que mi amigo Enrique me envió hace un par de semanas este Cascotazo, obra insigne del arquitecto Ignacio Vicens y su colega Jose Antonio Ramos, he buscado sin éxito el recorte del periódico ELPAIS que me trajo la noticia de la existencia de este tipo. Era una de esas páginas del Babelia en que bajo la apariencia de información se publicitan ciertos arquitectos bien relacionados con “la casa” y en la que el contraste o la contradicción de lo que se decía y se veía era máximo. Si no recuerdo mal (el recorte era de hace diez años), Vicens repetía la jaculatoria esa de que el artista ha de desaparecer tras la obra, ser irrelevante, etc, y por otra se mostraba alguna obra suya bastante impactante y sobre todo se exhibía una curiosa foto en tres cuartos del arquitecto, ataviado como un dandy trasnochado con unas gafitas de intelectual y un chaleco como de mi abuelo (Azúa ha recordado hace poco en Madrid lo que es un dandy: un hombre dedicado a convertirse en escaparate).

Mira por donde que yo ya había reparado en una obra de Ignacio Vicens al hacer la crónica de los lugares en que encierran ahora a los viejos: Vicens era el creador del así llamado “asilo boutique” (vease. Arquitectura y Vejez/1 y Conferencia de Valencia) pero en aquella ocasión evité mencionar su autoría. En el caso de la iglesia de Santa Mónica en Rivas Vaciamadrid, es ya imposible evitar el nombre del artista. Se ha hecho tan grande con el premio que les ha dado “la prestigiosa revista” Wallpaper” que el pobre hombre no podrá nunca desaparecer tras la obra.

De todos modos, y gracias a este Cascote, he podido visitar con mi querido platillo volante google earth la “nueva ciudad” de Rivas Vaciamadrid



y creo haber captado la perfecta simbiosis entre su urbanismo y la arquitectura de la iglesia. Estoy seguro que la profusión de piscinitas privadas de los adosados os va a sorprender tanto o más que el acero corten de la fachada de iglesia o que ese contraste entre la forma curvilínea del acceso trasero y la atormentada volumetría del, por así decirlo, retablo fachada. Por no hablar de la relación entre la iglesia y su manzana de bloques...:



A falta de otros datos sobre Rivas Vaciamadrid he leído los primeros comentarios que los bloggeros hacen de la iglesia y gracias a uno de ellos he descubierto que buena parte de la población de Rivas Vaciamadrid, o sea los propietarios de esos adosados con piscina, pertenecen a la clase progre-sociata que suele ejercer de laica hasta que los hijos tienen que hacer la primera comunión o las hijas casarse. En otro de los comentarios más elogiosos de la iglesia de Vicens he podido leer que esa iglesia es el perfecto escenario para una boda moderna. Y creo que estoy de acuerdo.




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Aquí la carta de Pablo Vicens Hualde (textual, copio y pego) pidiéndome que retire las fotos de la iglesia de su hermano:


Estimado Sr: Cual ha sido mi sorpresa al encontrarme en la entrada RIVAS VACIAMADRID (Madrid) Iglesia Santa Mónica de su blog Cascotes publicadas unas fotografías realizadas por mi. Creo que que aunque solo fuera por unas mínimas nomas de cortesía debería haberme pdido permiso para su utilización a lo que alo mejor habría accedido gustoso, otra mínima norma de cortesía habría sido citar la autoría de las fotos que por cierto no tienen licencia de uso público sini que estan protegidas por copyright. En vista de todo lo anterior le rogaría que retirase las fotografías lo antes posible de su blog y se abstuviera en el futuro de utilizar ninguna de mis fotografías. En cuanto alpropio contenido de la entrda aprecio una elaboradísima crítica arquitectónica basada en elementos tan objetivos como el chaleco o las gafas del arquitecto (falacia argumentativa conocida como ataque ad hominen)