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sábado, 10 de marzo de 2018

464. DEL AUDITORIO IBIRAPUERA AL DEL ESCORIAL



El atrevimiento de los arquitectos modernos para con un público imbécil que les adora puede llegar al delirio de sacarles la lengua cuando optan por entrar en un Auditorio como el de Ibirapuera, en Sao Paulo.


Y es que si es de Niemeyer, no sólo aceptamos que nos enseñe la lengua sino que también nos enseñe la... (iba a decir una barbaridad, ay). Mejor pongo la manita del foyer con la que se cascó un edificio así y me callo.


Que va a empezar a tocar la orquesta. Sea todo por la música.

Ahh, ah, aprovechando un segundo que nos queda les paso el enlace al post de José Ramón Lorenzo Picado sobre el Auditorio del Escorial donde no te sacan la lengua ni la... sino que si te pierdes mirando por entresos muros lo mismo te dan por ...  ay ay ay ay, que rima en asonante.



jueves, 29 de marzo de 2012

216. AVILES. CENTRO NIEMEYER



La crítica internacional ha sido unánime: el centro Niemeyer de Avilés es una de las obras más imaginativas de la imaginación arquitectónica contemporánea, un canto a la libertad creadora y creativa, un manifiesto contra la falta de imaginación en la arquitectura. En lo que no parece ponerse de acuerdo la crítica es en la interpretación. El prestigioso Peter Collins, crítico del prestigioso New Yorker Architectural Review cree ver en la cáscara blanca emergente algo así como la forma de un huevo, mientras que Hans Bafzofien de la Universidad de Linz asegura que se inspiró en la cabeza del icono de un Android que recientemente le habían regalado sus biznietos. Sin embargo la tesis del académico de Linz ha sido ampliamente contestada por los frikis del Android ya que su cabeza solo tiene dos ojos y no tres, como la del Niemeyer Center de Niemeyer, y además, unas antenitas que Niemeyer no le ha puesto. Véase la prueba:


La tesis del huevo como fuente de inspiración general del edificio cobra fuerza cuando se contempla la otra parte contratante del edificio Niemeyer Center que está justo enfrente, porque ahí sí que se aprecia con nitidez la diferencia entre la clara y la yema:


Es como si del interior de la Tierra emergiera un huevo frito pero de perfil, algo que nunca se había logrado en la arquitectura contemporánea, argumenta el Sr. Collins.

Desde la Universidad de Lemontov, sin embargo, juzgan precipitada e infantil la opinión norteamericana al no haberse percatado del rectángulo rojo que le sale al huevo por uno de los costados. Buena parte de los profesores de aquella Universidad consideran que alude al pasado, presente y futuro comunista de su autor, pues dado que tiene más de cien años es un ejemplo vivo de que el comunismo no muere tan fácilmente, pero el Sr Collins les ha respondido con sorna que muchos de los huevos que él ha visto tienen algún hilillo de sangre y que es a eso a lo que aludió Niemeyer con el rectángulo en cuestión.

Terciando en el debate, el profesor Meneo de Harvard-Madrid asegura que se trata de un asunto menor y de un pequeño homenaje a los colores de nuestra bandera, con lo que da por supuesto que Niemeyer sabía perfectamente donde se iba a ubicar su proyecto, aspecto este muy importante en la arquitectura de contexto que él defiende. Es la misma opinión que tenía hasta anteayer el presidente de la Comunidad Asturiana Sr. Alvarez Cascotes: estamos muy orgullosos de haber construido un Cascote en nuestra comunidad, declaró a la revista Cascotes, porque es una primera piedra hacia la independencia que recordará que cuando hicimos este cascote aún éramos España.


Las polémicas se acallan en cuanto se accede al interior y se ve que no tiene nada (por no tener, no tiene ni colores), por lo que sirve para cualquier cosa menos para la polémica. Como muchos turistas aún no saben en que consiste eso de servir para todo sin tener nada, se ha cursado una circular a los guías de turismo para que cuando les pregunten sus clientes de qué estilo es, sepan responder que "minimalista".

Otro de los récords arquitectónicos del Niemeyer Center es que recién inaugurado ya está cerrado por falta de presupuesto para mantenerlo, pero como dicen los grandes arquitectos ¿a quién le importa eso? ¿Cuántos años no se pasó cerrado el Panteón de Roma o el Coliseo, y ahí los tienen recibiendo turistas por millones? Como sabe cualquier estudiante de arquitectura por malo que sea su profesor, la gran arquitectura siempre se aprecia mejor en ruina, por lo que Peter Collins apuesta porque se le haga una declaración de esas en regla y lo pongan ya en los libros de Historia.


martes, 18 de diciembre de 2007

40. COMUNISTA

























Con motivo del cien cumpleaños de Oscar Niemeyer todos los periódicos que he consultado estos días han zarrapastreado los mismos gruesos trazos sobre su figura personal y su manida arquitectura, incluyendo sin rubor (que digo sin rubor, casi como elogio) lo de su declarada ideología comunista.

En algunas de estas reseñas (por ejemplo, la distribuida por EFE) se decía que este arquitecto (comunista) “recibió el encargo de crear todos los edificios que se levantarían en la nueva capital (Brasilia), desde las viviendas hasta los palacios”. Y como Niemeyer era declaradamente comunista, se ve que aceptó y no repartió entre sus compañeros comunistas.

Aunque en aquella parte del mundo el sistema comunista no fue muy perfecto que digamos, lo cierto es que hay tantos edificios de Niemeyer en Brasilia (los que pongo aquí sólo son una muestra parcial), que lo mejor que le puede pasar a esa ciudad, verdadero espacio de la desolación, es que la declaren Patrimonio Comunista de la Humanidad. Con catedral (comunista) incluida.