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jueves, 10 de marzo de 2016

381. ATENAS OLIMPICA



No siempre viajo de gratis agarrado a google earth y cogiendo fotos de Panoramio. Algunas veces viajo como antes, y también hago fotos para que otros las puedan coger cuando gusten (citando o no su procedencia/ allá cuidados). Los atentos lectores de Cascotes ya saben que estuve en Atenas en el 2012 porque les regalé unas cuantas fotos históricas de la invasión de la Acrópolis y posterior reconstrucción del Partenón (v CCT 225), Erecteion y Propíleos todos. Pero lo que tenía sin contar es que unos días después me di un paseo por la auténtica Atenas Olímpica, es decir, la que había hecho olímpicos esfuerzos para acabar en la ruina que ya se anunciaba. Con proyectos y costes de Calatrava el Blanco.


No me fue fácil acceder en coche al recinto olímpico, con todo un lío de calles cortadas y cruces imposibles de entender, y una vez dentro daba casi miedo pasear entre esos enormes insectos de millones y millones de euros, muros ciegos, escaleras gigantescas y vallas que cortaban el paso por todos los lados. Aún así conseguí asomarme al interior del estadio olímpico (las tripas del megabicho):


... y preguntarme por qué se gastó tanto dinero para solo unos días y cuánto abandono no les espera a estas instalaciones infrautilizadas. Y por qué hablaban tanto los defensores de Grecia de la dignidad griega...


...cuando yo sólo me podía imaginar en estas gradas a los cientos de miles de turistas y familiares de los atletas venidos de todo el mundo, o a masas de griegos igual de vociferantes que las del resto de todos los estadios del deporte del griterío.


No tenía intención de comentar estas imágenes. Nunca busco efectos artísticos o publicitarios cuando hago fotos y pensé que hablarían por sí mismas.


Pero hay que tener en cuenta que la gente tiene la cabeza amueblada por los grandes medios de difusión y que este tipo de arquitectura es el que han estado vendiendo durante años como la mejor arquitectura de nuestro tiempo. Hasta Galiano el sabandijo bendijo a Calatrava (v AV61).


Por eso no está demás que les diga que visitar estos edificios cuando no tienes los sentidos embotados por esos medios de opinión o por un gigantesco evento deportivo (que sólo pasó una vez) te produce una sensación de irrealidad y desasosiego enorme.


Y más, cuando no podías ser ajeno a la realidad política y económica en que estaba el país.





Todas esas cristaleras de las entreplantas parecían dar a oficinas para sedes de delegaciones olímpicas que obviamente se ocuparon solamente durante unos días y llevaban cerradas desde el 2004. 


Por si no fueran suficientes mis sensaciones aquí les dejo un artículo del CNN Expansión sobre el significado de todo este dispendio. Por supuesto que no es la causa del estado del país, pero sí un símbolo.


Todas las estructuras reticulares están sucias y en muchos puntos ya se ven oxidadas. Repintarlas  tiene que costar un dineral. En otros diez años esto tiene que dar mucho más miedo y causar mucha más indignación de la que me causó a mí.



Como les decía, estas fotos son del verano del 2012. Y ahora, si quieren hacer el viaje con Google Earth, pueden clicar en el enlace de su ubicación al final del post.

domingo, 8 de marzo de 2015

312. SESEÑA. TOLEDO



A diferencia del resto de PAUs de la burbuja inmobiliaria, en Seseña no hay lucimiento de los arquitectos artistas. Todo es plomizo, o ladrilláceo. Y repetitivo.









Las fotos no dan buena cuenta de la desolación que se siente al recorrer desde el coche (ya no digamos si se hace pie) el gran boulevard en L que vertebra su configuración.




Una desolación que empieza aún antes de llegar al polígono en cuestión cuando no se conoce la zona y te pierdes entre las carreteras que van de Seseña a Seseña Nuevo sin dar con el acceso a la famosa urbanización de Paco el Pocero.


Imagino que la mayor parte de la gente tuvo su primera visión del famoso polígono de Seseña al circunvalarlo por la R-4.


Pero cuando después de perderte entre Seseña y Seseña Nuevo, intentas acceder a él desde la A-4 te ves obligado a pasar por una zona industrial de lo más sórdida, con unas playas enormes de aparcamientos para vehículos.


Ante semejante paisaje casi es un alivio encontrarte con el monumento de la primera rotonda que anuncia que ya has llegado:


La urbanización es tan simple como puede verse en la foto de google earth:


En el bisel de la gran L se ubica el parque dedicado a María Audena, la señora del Pocero, al que se accede por esta augusta entrada:


La rotonda que cierra la urbanización contiene una escultura alusiva (supongo) a los matrimonios que hipotecaron sus vidas por comprar un piso aquí:


El resto de las rotondas no llegaron a decorarse más que con palmeras (árbol no muy manchego que digamos), abetos y cipreses, componiendo con las farolas y los postes de electricidad bosques muy singulares.


Las calles transversales al gran boulevard tienen dimensiones más razonables pero la monotonía de los bloques y las perspectivas al infinito vuelven a desorientar al visitante.


Volviendo a la foto aérea, un gran mancha negra situada al otro lado de la R-4 llama la atención de cualquier observador:


Gracias a una foto de Panoramio pudimos saber que se trataba de un gigantesco vertedero de neumáticos que quiera dios que no le caiga un rayo y arda todo algún día.


A la vista de la urbanización es evidente que no está construida ni la mitad de la superficie edificable, y habida cuenta del fin de la burbuja inmobiliaria, es de suponer que todo se quedará tal y como lo vemos durante años y años, e incluso décadas y décadas.

Una intervención de esta magnitud no puede ser solamente el resultado de la locura de un promotor. Es también la prueba más palpable de la ruina social de todo un saber sobre la ciudad. Si Seseña no sirve en los próximos años como antimodelo urbano en las clases de urbanística de las Escuelas de Arquitectura de este país, lo mejor es que las cierren.

Quede al menos para la memoria como un enorme y manumental Cascote.