Mostrando entradas con la etiqueta Alicante. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Alicante. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de junio de 2018

483. CASTILLO DE DENIA. Una visita no guiada


Armario de limpieza









Antes de la limpieza

Puerta de entrada con cartel enmarcado

Zona incierta


Sistemas de comunicación


Itinerario


Esperando su oportunidad


Intervención de arquitecto I


Arcones de helados antiarquitecto


Acceso minusválidos

Limpieza del pasamanos de la barandilla de arquitecto (con carteles)


Lápidas negras desde arriba


Lápidas negras desde abajo


Intervención de arquitecto II (con catenaria incluida)


Banco junto a la salida


Mi señora esposa (que me acompañó en la visita) y que no se creía lo del armario de limpieza


Yo


miércoles, 30 de agosto de 2017

447. POMPAS FÚNEBRES



Una de las cosas más importantes que puede hace el hombre es morirse. De ahí el éxito que se logra cuando te mueres. Todo el mundo habla bien de ti. Y de ahí que la Arquitectura como Arte se tome tanto interés por la arquitectura relacionada con la muerte, es decir, con las Pompas Fúnebres.

Cascotes ya hizo un pequeño reportaje al respecto en la entrada 365, MUÉRETE Y VERÁS, y de entonces para acá, cientos de maravillosas arquitecturas mortuorias han poblado mis carpetas esperando entrar en la colección (Alicante, Almoradí... pongan en google las localidades y échenles un vistazo, que visto el éxito que da la muerte lo mismo me voy por ahí antes de que me dé tiempo a ponerlos aquí).

Así pues, las cuatro Pompas que les traigo hoy aquí tienen más que ver con ejercicios de contemplación y renovación lingüistica que con material de colección. El primero de ellos (foto superior), en la localidad palentina de Guardo, me hizo pensar cuán hermoso no sería morirse en un piso anodino y pasar a la eternidad en una planta baja de carácter comercial. De hacerlo así es posible que hasta nos podríamos librar del éxito que la muerte nos regala.


Esta otra arquitectura mortuoria del pueblo de las galletas, aún mantiene el nombre de Funeraria y no el de Tanatorio. Lo vi al salir de Aguilar de Campoo y como tenía detrás un camionazo (seguramente de galletas) no pude parar a hacer una foto por miedo a que me diera una galleta y pudiera pasar a la eternidad desecado. De ahí que haya tenido que acudir a Google Street View para compartir mis condolencias.


Google normal nos proporciona un par de fotos más para contemplar los detalles de las puertas, el parking, los ojos de buey y el lateral. Es evidente que su arquitecto no tendrá que morirse para alcanzar la gloria.



Pero vamos ya con la novedades lingüisticas que es lo que más me ha impactado últimamente. Al paso por Cervera del Pisuerga (un pueblón con Parador que algún día tuvo que ser bonito) descubrí que las funerarias pueden hacer simbiosis con los nombres de los pueblos abriendo las posibilidades a un rico vocabulario: Funecervera, Funevillablino, Funesantorcuato, y así sucesivamente. De buen seguro que el prefijo Fune- va a sustituir al Fuen-, tan caduco ya.


Pero la cosa no quedó ahí y al poco tuve otra revelación sin necesidad de morirme. Y es que la muerte puede conseguir al fin un acercamiento entre lenguas españolas que la gestión política no hubiera logrado jamás. Al actual vascuence o batúa con fonética española yo siempre le he llamado el euskañol, pero después de haber visto el Tanatorio de Bilbao (justo enfrente del Hospital de Basurto) veo que hay niveles superiores de simbiosis. En vascuence "etxea" es casa, por lo que la invención de FUNETXEA ha superado todas mis expectativas.



El edificio, con vocación de Museo de Arte Contemporáneo, es decir, de algo fúnebre en su mismo origen, merecería un comentario aparte, pero vamos a dejarlo por hoy porque la alegría que me da haber visto una cosa así antes de morirme me da fuerzas para vivir algunos días más. FUNETXEA, funetxea, yo también quiero que me lleven a un funetxea, poder ser vasco y español, morir en una casa, o ser velado en una planta baja comercial, y... sobre todo, que no sea la muerte la que me traiga el éxito.

Descansen en paz.

domingo, 16 de marzo de 2014

276. TORREVIEJA



La calamitosa organización de la edificación en España nunca podía producir nada bueno, y dentro de ella la profesión de aparejador siempre me pareció como una piedra metida en un zapato. Pero una vez llegados al infierno los tiempos están cambiando y mira por donde que es un aparejador (o arquitecto técnico, que aún es peor) el que me envía una carta de felicitación por mis Cascotes y una contribución gloriosa: la de este almacén de materiales de construcción en Torrevieja. Mientras que los arquitectos me insultan, los aparejadores encuentran en mi blog algo de consuelo a las locuras que ven alrededor y a las que tienen que contribuir con su oficio. Algo jrande está pasando...

Muy jrande. Porque la cosa esta de "arquitectura" que vemos ahí arriba no podía ser un fenómeno aislado, ni mucho menos. Al ir a localizarla en el mapa (punto amarillo) la vista se me fue de inmediato a esa obra de arte del urbanismo contemporáneo que es esta manzana de casitas metidas entre vías con rotondas y espacios baldíos varios:


Yo no sé si ustedes ven la relación entre el almacén de arriba y la manzana de aquí, pero ese juego de paralelas y diagonales me da que son experimentos al más alto de nivel de los arquitectos de la zona y que estamos ante un tema de tesis doctoral. Me muevo un poco por la foto aérea de Torrevieja y no tardo en dar con otra pequeña demostración de que colocando las casas en diagonal caben muchas más:


Estos primeros experimentos debieron de resultar chocantes a los torreviejunos y algunos urbanistas pensaron que si torcían también las calles, el caos se notaría menos:


Pero ese tipo de enmascaramientos duró poco y los arquitectos teóricos del urbanismo resolvieron que mejor calles rectas y casas paquí y pallá o póngalas usted como le de la gana.


Quedaba por demostrar la conexión entre las curvas de la fachada del almacén con algún elemento urbano y circular anterior a las rotontas, y hete aquí que también lo encontramos en una sosprendente urbanización sin salir de Torrevieja:


Con todo este bagaje compositivo ya se pueden hacer una idea de la combinación entre los materiales de construcción que salen del almacén de la portada y las casitas que emergen de planos tan elaborados. Solo faltaba por llegar la difusión a gran escala...:


... no importa que fuera más allá del casco urbano. 


Los que recibimos formación clásica nunca dudamos de la íntima conexión entre urbanística y arquitectura, una tesis a la que espero que ayude este Cascote, levantado por un emergente y agradecido aparejador al que reitero mi agradecimiento.




domingo, 16 de febrero de 2014

272. PLAZA PIO XII. ALICANTE



Hay tal convicción generalizada (tal empanada urbanística) de que peatonalizar es bueno, que la gente se resiste a cambiar de opinión por mucho que les hagan putadas con los pavimentos. 


Lo de esta encrucijada de calles mal llamada plaza es de libro porque se ve que el arquitecto artista de turno se ha inspirado en rodadas de coches a la deriva o en tumbos de borrachos a ver si con eso asustaba a los peatones; pero ni por esas.


La gente sigue opinando que peatonalizar es bueno y que eso de las rayas es una cuestión de gustos sobre la que lógicamente nunca nos podremos poner de acuerdo (véase prensa local). 


Más que una estrategia para volver locos a los peatones yo diría que es la prueba definitiva que viene a demostrar que estamos completamente locos.


(aportación a SEMS del encofrade Fernando Tarentolo)





jueves, 12 de marzo de 2009

105. ALICANTE, edificio la pirámide



Es un enorme placer para el blog CASCOTES recibir “cascotes” de sus lectores. En la nueva fase de este muestrario de desastres de la arquitectura y el urbanismo contemporáneos, son bienvenidas todas las muestras que puedan sugerir sus visitantes, si bien se agradecería que vinieran con la ubicación concreta mediante su dirección geográfica o sus coordenadas. La arquitectura es siempre para CASCOTES una cuestión de lugar, y esas referencias nos son imprescindibles.

El Cascote de hoy está en Alicante, me lo envía Javier Dulín (podéis hacer constar en vuestros envíos si deseáis aparecer como descubridores o quedar en el anonimato de sus sufridores), y es una muestra más de ese gusto por las pirámides que les ha entrado a nuestros frívolos arquitectos del que dábamos cuenta en el post anterior citando el libro “Fea es Valencia”.

Cuando lo recibí pensé que era el típico cascote de la costa (los COSTACASCOTES podrían constituir una sección privilegiada dentro de los Cascotes), pero no, estaba en Alicante y a un paso de su castillo en esa zona norte tan destartalada que se puede apreciar en la foto aérea de google:





Una zona que tal y como se puede ver en una fotografía histórica colgada en el propio google earth, tuvo días más apacibles:



Sobre el impacto de esta artística pirámide de pisos, google también ofrece esta otra foto:




Puestos ya en la zona y pinchando sobre las fotos de alrededor salen cascotes por todas partes. Este es uno de los mejores (el autor de la foto lo llama “la pantera rosa” y sería un ejemplo perfecto para ilustrar mi capítulo sobre EL COLOR del Manual de Crítica de la Arquitectura):




Que seáis felices, aún viviendo entre estas ruinas.