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miércoles, 16 de diciembre de 2015

362. MUSEU DEL PUEBLU ASTURIANU EN GIJON, ASTURIES



Ya hice bastantes bromas con el arachonés y no es cosa de repetirse con el fable, que empieza uno por reírse de los modismos verbales y después te acusan de no respetar la efolución o el pasadu de las lenguas autunómicas. De todus modus, lo primeru que me llamú la atención al ver el Muséu del Pueblu d'apóstrofe Asturies (¿de dónde se habrán sacado les asturianes lo de apostrofar?) es que los del rótulo arquitectónico del suelo no estuvieran al tanto de la pureza del fable local y escrifieron AsturiAs en vez de Asturies. ¿En que quedemus? Bueno, no, lo primero que me llamó la atención del Muséu con fino acento en la é, es la pureza de líneas de su fachada y la nobleza de materiales. Cáspita recáspita, ¿pero esto de que estilu es? ¿cubarra, Mangadu o deconstrucción a la birulé?


O los asturianes han evolucionadu mucho y han inventado un estilu arquitecténico nuevu para colocar sus colecciones etnográficas o esto es estilu EXPU de Seville y vale lo mismo para un roto que para un descosidu.


Es evidente que edificius así están pensados para que la gente haga coles y los osos se suban por les pilares.

Yo no digo nada ¿eh? que luego la gente se enfada. Solo digo que Españe es muy plural y que aquí, o sea en el museu d'Cascotes, cabemos todus y escribimos como nos sale. Ale.

(agradezco las fotos a los colaboradores de internet porque hace tiempo que no voy por Gijón y porque cuando estuve en la Expu no había cámaras digitales y no se gastaba uno la pasta en hacer fotos a estas coses)

domingo, 26 de abril de 2015

319. MIRANDO AL MAR SOÑÉ...



Desde que los arquitectos han descubierto el filón de posibilidades que les dan para lucirse en esas estrechas y delicadas franjas que separan las ciudades y el mar, lo de mirar al mar y soñar se está poniendo muy difícil. El verano pasado estuve en Málaga y como tenía un vago recuerdo de la presencia del puerto en la ciudad fui en busca del paseo que los unía y me encontré con este chirlo que los separaba.


En diciembre di un paseo nocturno junto a la playa de Poniente de Benidorm, y aunque recordaba que era poco más que una acera, al ver la marejada que ha montado allí el celebérrimo y prestigiosísimo arquitecto Carlos Ferrater se me atragantó la cena. A falta de fotos mías se las pido prestadas a quienes las ponen en internet:




Menuda soplapollez. Y el congo que han tenido que costar todos esos encofrados para el hormigón blanco calatraveño. Que el mar ataca a la ciudad con olas, pues la ciudad contraataca con olas de homigón. Pillo por ahí también el "conceto" de tan surblime proyecto.


Como vienen elecciones y la gente vota a quien hace más el payaso, en Gijón, donde la arquitectura de borde de playa es demencial pero el paseo era amplio y sencillo, los arquitectos y políticos han ofertado esta cosa quebrada y tortuosa para que pasear junto a la playa sea como hacerlo por un acantilado.


Lo que acaban de anunciar para Benicassim no se entiende mucho. Se ve que los políticos tenían prisa y que los arquitectos no han dado aún con el "conceto", por lo que han presentado a la prensa un dibujillo que lo mismo vale para un roto que para un descosido.


Lo único claro es la idea: lo de gastar 10 millones de euros en baldosas cruzado mágico y tablas en diagonal para que se las lleve el mar entre unas elecciones y otras.

Vuelvo al lugar del crimen de la primera imagen y pongo para acabar otra de mis fotos sobre el "parquecito de arquitecto" construido entre el gran paseo-parque de Málaga y el chirlo con cristaleras para mirar el puerto sin miedo a las salpicaduras del agua salada que veíamos arriba.


Y aquí nadie dice nada. Ale, a dar palmas y votar.