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lunes, 14 de marzo de 2016

382. FOTOGRAFÍA Y ARQUITECTURA - IÑAKI BERGERA



Iñaki Bergera ya salió en este blog a propósito de su necrológica sobre Rafael Aburto (v CCT 279), pero hoy es protagonista absoluto de una entrada porque el día 10 de marzo del 2016 vino a la Escuela de Diseño de Logroño a dar una conferencia sobre su obra y yo salí con un cabreo de espanto por haberme tragado la lengua y no haberle dicho a la cara que la Estética tiene unos límites éticos, y que lo que él hace con la fotografía y la arquitectura han rebasado desde hace mucho esos límites y cae de pleno en la inmoralidad. Lo de tragarme la lengua tiene remedio escribiendo un post. Pero lo suyo, y lo de su éxito, ay, seguramente tienen peor arreglo.

Sabiendo que Iñaki iba a venir a Logroño me leí la entrevista que le hizo Fredy Massad en su blog del ABC, y dejé colgado un discreto comentario preguntando por esas escondidas referencias a las primeras dudas sobre el mal que la fotografía "artística" del siglo XX le estaba haciendo a la arquitectura (cif. Ernesto Jiménez Caballero y Alberto Martín). Fredy no lo habrá leído (porque es amable conmigo y hasta ahora me contesta), y mucho menos Iñaki, que bastante ha de tener con mirarse a los dos ombligos en los que pierde su mirada: el de la fotografía como Arte y el de la arquitectura como Arte. Así pues fui a la conferencia pensando que podría ser una buena oportunidad para mencionar ese par de referencias de Fredy y por ver si ese tipo de objeciones podría haberle provocado alguna fisura en su fe en el Arte, en la Fotografía Artística y en la Arquitectura de la Historia de la Arquitectura Contemporánea.

¿Dudas Iñaki Bergera sobre el papel perverso de la fotografía en la idealización de la arquitectura? ¿Dudas sobre la catástrofe de la arquitectura moderna? Madre mía. Ninguna. Todo lo contrario. Exaltación de la figura de los arquitectos publicistas de arquitectura, exaltación continua de los maestros de la arquitectura, y junto a ello, falsas declaraciones de modestia personal sobre su trabajo como fotógrafo de arquitectura. Un trabajo que, a tenor de los libros, conferencias y exposiciones que aderezan su currículo, parece que le va muy bien.

Pasada la mitad de la conferencia no había perdido yo aún la esperanza de aprovechar el debate para poner en duda su doble fe, pero fue entonces cuando empezó a mostrarnos (vendernos) sus últimos trabajos fotográficos sobre la ruina y la devastación que la intervención humana (la arquitectura) viene causando en el mundo, y como trató de vendérnoslas adjetivando sus propias imágenes como fascinantes, soberbias, maravillosas y hasta sublimes, me empezó a entrar un mala...(piiiii) que me faltó poco para saltarle a la yugular (y eso no podía hacer; de ningún modo; que estaba en mi Escuela y le debía un respeto; a la Escuela).

El punto crítico lo constituyó un paquete de fotos sobre la catástrofe de Panticosa (v CCT 252) con las que se quedó a un paso de bendecir las Moneadas y Sizadas perpetradas allí por los gobiernos  de los despilfarros, y arrodillarse ante las ruinas que tantas oportunidades fotogénicas le brindaban.

Y encima este tío va y cuenta que es montañero....

Ya digo que las aficiones nobles no salvan a nadie. Ni la de salir al monte ni la de escuchar música clásica. Más bien me empiezan a parecer sospechosas de encubrir algo. O de ser símbolos de que cuando se habla de sublimación se nos olvida la ética más elemental. Desde hace ya un tiempo se acude al mal con la cámara de fotos para ganar el Pullitzer o cuando menos, para hacer una Exposición en una Galería de Arte. Y así nos va.

Pero Cascotes no se deja engañar. Y tanto que no.


jueves, 3 de abril de 2014

279. RAFAEL ABURTO



Tengo tal respeto por la CRITICA como parte del proceso de creación de la arquitectura que ya he dicho que no la voy a hacer aquí gratis. Pero tampoco quiero caer una vez más en la banalidad, la ramplonería de argumentos, o en las fáciles gracietas en las que he caído irremisiblemente con el grupo SEMS de facebook, red social en la que he participado activamente durante los últimos meses con el nick de Juan Spypblog, y al que me he referido y publicitado ampliamente en este blog. No voy a negar su validez como fuente de información o como revulsivo contra la arquitectura oficial, pero el ataque a las simplicidades de la arquitectura de la modernidad no se pueden hacer desde simplismos tanto o más superficiales, como por ejemplo las etiquetas SEMS (del agrado de Satán) o PAMMG (pues a mí me gusta) con que finalmente van calificando las ilusionadas aportaciones de quienes, como yo, ven en ese grupo una estupenda oportunidad de denuncia de nuestro entorno urbano. Desde hace algo más de una semana he dejado de poner allí mis Cascotes y los comentarios a los que pone otra buena gente, y ya lo siento porque creo haber hecho un montón de buenos amigos virtuales. Pero mis Cascotes, aún exentos de CRITICA, tienen un calado más amplio o más profundo que el rechazo al hormigón, al acero corten, al micolorismo, a la "artisticidad" o al culto al ego del arquitecto como materiales y actitudes más representativos de la estupidez arquitectónica de nuestro tiempo. Estar en grupo siempre es más agradable y llevadero que estar solo, pero yo no me puse a escribir Cascotes para pasar un buen rato ni hacer amigos, sino para ajustar las cuentas con mi maldita profesión. Y en esas pienso seguir por muy solo que me vea.


Y para muestra un botón. Durante estos días de reflexión sobre mi colaboración con el mencionado grupo de facebook, ha muerto a los 101 años el arquitecto RAFAEL ABURTO, autor con Asís Cabrero del edificio de Sindicatos en Madrid y también... ah, de este grupo de viviendas en Usera que compartí inmediatamente con los amigos de SEMS. Pues bien, mientras estas cosas pasaban, EL PAIS celebró su vida y obra con dos artículos a cual más meapilas, tópicos y lamentables: uno, del arquitecto IÑAKI BERGERA y otro, de la periodista "especializada en arquitectura" ANATXU ZABALBEASCOA.


Por supuesto que no voy a esperar de los periódicos españoles una revisión en profundidad de la arquitectura oficial pero, hombre por dios, a la vista de su obra...¿una mínima duda sobre las barbaridades que hicieron los renombrados arquitectos de la Escuela de Madrid? Porque la obra de Aburto no se queda en la colaboración con Asís Cabrero para la construcción de Sindicatos o en tres o cuatro edificios más o menos artísticos que hiciera por ahí. La obra de Aburto en la Obra Sindical del Hogar y aledaños es enorme y para muestra, aquí tienen dos webs de la Universidad de Navarra donde aparece un par de listados, supongo que incompletos (!) de su contribución a la nueva geografía española: planos, y documentación.

A propósito del Gran San Blas que aparece en el listado, rememoro un estudio sociológico demoledor hecho por Mario Gaviria que compré hace muchos años, y echo un vistazo a sus fotos y a las que ahora nos ofrece a un golpe de click google earth:


Qué maravilla de trazados, qué urbanismo más inteligente, o... más "enigmático", que diría Iñaki Bergera. ¿Siete mil y pico viviendas de una tacada? Venga, sin complejos, que esto es lo moderno y en el régimen no hay oposición.


¿Y qué hacían los otros amigos arquitectos y artistas de la Escuela de Madrid? Pues nada, cositas lindas como La Elipa:


Orcasitas:


el barrio del Pilar:


y montones de bellezas similares que no es tarea mostrar aquí, porque si Cascotes no hace Crítica, menos va a hacer Enciclopedia. 

Y ahora a esperar a que algún hijo o nieto arquitecto del finado lea este libelo y me escriba un mail con otra retahíla de insultos invitándome a que vaya a su despacho a que me parta la cara. Porque si para la gran familia de arquitectos Aburto ya es un santo (¡y siempre lo será!), para la familia biológica tiene que ser un insulto que un pelado como yo ponga en duda la arquitectura que ejerció su renombrado progenitor. 

Independientemente de todo lo anterior hay algo, sin embargo, que me reconcilia con RAFAEL ABURTO y  que despierta mis simpatías. Dice Bergera en su exaltado elogio al "maestro" (como le califica en la emotiva despedida) que si se puso en contacto con él (1997) fue "alertado previamente de su desinterés total por la arquitectura y, más aún, por la suya propia". 

No creo que los tiros vayan por donde yo pienso, pero no es poca cosa. Y es que si hay algo grande con que estamos marcados en Occidente por el cristianismo, es por nuestra apertura al perdón. Y si alguien manifiesta querer olvidar toda la arquitectura que ha hecho, esa puerta se abre sola. 


Claro que..., los Cascotes siguen ahí, y sean de quien sean, seguiré dando cuenta de ellos aquí, sin SEMS ni PAMMGS que me diviertan o me distraigan de la tarea.