miércoles, 13 de mayo de 2026

CALAVERA DE LA REINA



Como me he pasado media vida entre azulejos de Talavera de la Reina, le debía una visita a esa ciudad toledana situada a la orilla del Tajo, cuando este es ya un gran río capaz de llevarse por delante su parcheado puente romano.

Puestos a jugar vi en internet una frikada made in IA sobre cómo "arreglarlo" y la guardé en una carpeta pensando que podría ser buen material para cascotes:

estilo ghery

estilo calatrava

estilo Renzo Piano

estilo Foster

o estilo Tadao Ando. Pero para Cascotes de verdad y no fantasías de la IA, ese otro puente atirantado  que se ve por detrás y que me recordó a uno de los cascotes más celebrados de esta colección, el 217. 

Dicen que es el más alto de España, que para acabar esa aleta de tiburón se usaron las mayores grúas jamás fabricadas, y que se gastaron tanto dinero en el puente que la circunvalación sur que le iba a dar uso lleva ya más de quince años sin completarse (!).

Aunque sea de su estilo, el puente no es de Calatrava, sino de un estudio de dos hermanos arquitecto e ingeniero de Madrid llamados Sanchez de León, pero la idea de hacerlo en uno de sus puntos de mayor anchura y encima en diagonal seguramente será del servicio municipal de urbanismo o de algún alcalde mayoritariamente socialista para dar que hablar a la nación si no se hubiera caído el puente romano, porque lo importa ahora es que hablen de uno aunque sea para  mal.  

Pues no se preocupen señores municipales porque puentes aparte, solo dando un paseo por el centro tienen ustedes material para que cascotes no pare de hablar de su ciudad, o más bien, pueblo, pueblón con pretensiones de ciudad, porque esa es la triste impresión que nos dio. 

No digo que en algún momento de su larga historia no tuviera hechuras de ciudad, pero lo que se ve ahora por sus calles no son otra cosa que cascotes. Cascotes del pasado y cascotes del futuro:

Porque la urbanización de esa calle principal y esa parada del autobús parece que vienen del más allá,

..., de algún visionario de finales de siglo XXI

Recurro a Google Street View para mostrar que en el urbanismo del futuro (presente ya en Talavera) las calles contarán con un carril-parque que incuirán zonas estanciales y juegos infantiles.

y todo ello sin interrumpir el tráfico porque de lo contrario el casco se iba a colapsar 

Lo de hacer carriles-parque en las calles supongo que tiene que ver con el poco éxito de las plazas de arquitecto...

...llenas de chirimbolos a mayor gloria de sus autores

Algún que otro edificio o elevación aspira también a premio Colegio de Arquitectos de Castilla la Mancha (antes la Nueva), pero con lo visto ya teníamos bastante para colocar a Calavera en el mapa y corrimos hacia el coche para seguir viaje y no volver. Entre otras cosas porque espero que cuando caiga este cascote en manos de algún municipe talavereño me declararán por trámite de urgencia persona non grata en la ciudad...



...ignoranco, claro, que mi corazón se quedó para siempre allí pues tuve la suerte de pasar por debajo de la placa que recuerda a uno de los más grandes hombres que dio ese pueblo: el famoso jesuíta Padre Juan de Mariana, quien puso unos cimientos al mundo de la economía que para sí los quisieran los puentes, calles y casas de Talavera de la Reina.  



sábado, 9 de mayo de 2026

MIRADOR DE GUADALUPE



En algunas de las guías de Guadalupe leímos que uno de los mejores miradores para contemplar el célebre monasterio con la sierra del Villuercas al fondo está a un paso del centro, y allí que subimos. Y en efecto, está a unos cinco minutos del Parador, como decía la guía, pero.... ah, antes de contemplar la panorámica esperada te das de frente con un edificio que, ay, ay; ay qué feo es el pobre ¿no? Centro Cultural y de Congresos, dice en su fachada. Como adorno, además, se lleva también uno el recuerdo de fuente seca y perdida de dos pisos que más de pueblo (en sentido peyorativo) no puede ser.


Luego te das la vuelta para disfrutar de la prometida vista de monasterio y sierra pero, ay, como si a los responsables municipales les faltara algo, le han puesto en primer plano uno de esos rótulos de letras recortadas en chapa para que nos enteremos de sus trabajos en decoro urbano. Completa el conjunto un atril explicativo para disfrute de vándalos grafiteros y una farola fernandina. 

Puestos a hacer de guía y a no empañar las imágenes que pueda uno atesorar en la visita al pueblo y monasterio, yo aconsejaría no subir al mirador.

 




 



 

lunes, 2 de marzo de 2026

ME DIJERON QUE EN AMBERES...



En el turno de preguntas de la conferencia sobre "arquitectura sin arquitectos" que di recientemente en la Fundación March de Palma de Mallorca, un asistente me preguntó si conocía ese horrible "cascote" que han construido en el puerto de Amberes ("una especie de barco de cristal colocado encima de un sobrio edificio institucional", dijo), y como le respondí que no y que últimamente ya solo pongo en este blog los cascotes que me señalan los lectores, le prometí que de vuelta a casa lo miraría y le daría mi bendición cascotil. Y aquí lo tienen, en una foto "artística" de su exterior, tomada de esta revista digital de Arquitectura y Diseño

y en esta otra del interior, aún más hiriente si cabe

Estuve en Amberes en julio del 2015 y guardaba de esa ciudad el grato recuerdo de una gran estación de ferrocarril, un poco tarta por fuera y con las calles destrozadas por las dichosas bicicletas...


...pero espléndida en el gran espacio de su hall

También recordaba esta digna torre urbana con su calle aún sin fragmentar...

...que hacía de fondo de perspectiva de esta otra pobre calle desgraciada por la dichosa epidemia de las peatonalizaciones.

Y también recordaba algún cascote postmoderno, como este de torres satánicas emergiendo de un espacio confuso cerca de la estación,

este museo de ladrillo y vidrio con forma de escalera medio rota en los muelles del Escalda,

o este par de torres negras circulares empotradas en la fachada de una calle más o menos discreta.

Cuando ya nos íbamos hacia Gante, donde teníamos nuestra casa, vimos desde la autopista el Palacio de Justicia de Richard Rogers que ya había sacado en un post épico de este blog dedicado a Joseph K. pero no paré para hacerle los honores de la peregrinación, por lo que pongo aquí una de las fotos que allí puse en la que parece que los jueces se presentan con capirotes del kukuxclán en vez de con las tradicionales togas y pelucas.

Saludamos a Rubens y hasta visitamos su casa para tratar de entender sus excesos carnales...

...pero no vimos o no nos fijamos en la estación de bomberos del puerto porque todavía no le había caído encima el peso de una arquitectura estrella...

¡Y qué peso! Nada menos que el de Zaha Hadid y... ¡toda su troupe! porque para cuando se inauguró (2020) la prestigiosa arquitecta iraní ya reposaba en tierra desde el 2016.

Los fotógrafos de las revistas de arquitectura gustan de añadir dramatismo al propio drama de la obra de los arquitectos, pero yo prefiero ver las cosas como son, es decir, con la naturalidad del coche de Google Street View...:

... porque así se ve también el disparate y la desolación de las calles con carriles bici separados por muretes de hormigón, y su lectura se acerca a la que hacía el asistente a la conferencia de la Fundación March: "un barco de cristal encima de un sobrio y digno edificio del puerto".

O verlo incluso con google 3d, para apreciar lo perdida que puede estar esa m. de arquitectura con aspiraciones de objeto artístico entre el paisaje industrial del puerto y los molinacos de viento.

Pobre Amberes. Cuando vi su estación nada más iniciar mi visita, pensé que se había librado de una castaña como la de Calatrava en Lieja, pero el tiempo es inexorable y los Cascotes tarde o temprano acaban cayendo sobre las ciudades de una civilización en retirada.