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miércoles, 25 de mayo de 2011

Construyen una catedral en Barcelona y se olvidan de poner a Dios

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La polémica que se montaron los arquitectos catalanes hace cincuenta años sobre la continuidad o no de las obras del templo de la Sagrada Familia de Barcelona ha derivado en uno de los episodios arquitectónicos más curiosos de la humanidad que aún no ha sido noticiado, pero que en cuanto se sepa, atraerá aún más turistas que los ya vienen.



Se ve que entre que la hago yo o que la paras tú, las agencias de turismo de Japón le pidieron a la Generalitat que acelerasen las obras para evitar la desaceleración de su economía del turismo y de la fabricación de cámaras de fotos y ello motivó que con los acelerones y las prisas se olvidaran de Dios y de todos los santos.



Nunca una catedral tan grande ni complicada se había construido en tan poco tiempo, declaró a Cascotes Tudei el arquitecto director de las obras don Alfons y Josep Gómez Serrano, un arquitecto que aunque parezcan dos hermanos es solo uno, como en el misterio de la Santísima Trinidad pero en versión de andar por casa. Como se recordará por otras noticias de la misma agencia,  Don Alfons y Joseph Gómez Serrano fue quien acompañó recientemente a don Oscar Tusquets en una exhaustiva visita al templo en la que no recobró la fe pero perdió la cabeza.



Otra curiosidad no menos notable de tan brillante construcción es haberla hecho en años de gobierno socialista toda vez que en el 36 le dieron fuego a los planos y maquetas y no achicharraron al arquitecto porque se había muerto diez años antes. Jordi Hereu, alcalde socialista de Barcelona hasta hace unas horas declaró que de este modo se estimulaba mejor la creatividad de los nuevos arquitectos y se repartía mejor el trabajo, puntos que estaban en el programa de su partido.



Ante el éxito de público y la desazón que la gente experimenta por no encontrar a Dios incluso buscándolo con todo tipo de cámaras de fotos, varios gerentes de casinos de las Vegas han visitado recientemente el templo para hacerse con los derechos de su reproducción. Todas estas filigranas de arriba encajan perfectamente con este pavimento tan familiar donde se pueden poner miles de tragaperras y mesas de juego –declaró el gerente del Luxor. Así la gente tendría algo que hacer aquí, pues a rezar se ve que no vienen.



Inspirado por la visita de los gerentes de las Vegas, la promotora del templo reconsideró el caso y pensó que mejor que poner unas tragaperras sería rodear el templo de unas vallas con entradas tipo estadio de fútbol para que los turistas europeos se sintieran como en casa. La operación tuvo un éxito inesperado cuando los hinchas del Chelsea que recientemente se quedaron sin entradas para el partido de la Champion con el Barça fueron reconducidos a las puertas de la Sagrada Familia. Con el pedo de cerveza que llevaban muchos ni se enteraron, declaró a nuestro corresponsal uno de los seguratas de la puerta. 



La misma entrada ¿ve Vd? tiene una imagen como de balón de fútbol  y un precio de estadio así que pagaron religiosamente (nunca mejor dicho) y se fueron al aeropuerto tan contentos.



En plena crisis de la construcción es una gloria ver que los trabajos de construcción y ampliación del templo no sólo no se paran sino que se dinamizan. Es para creer en Dios dijo uno de los promotores del templo saliendo al paso de las críticas de que se les había olvidado ponerle dentro.



La última propuesta para acallar a los sectores católicos  ha sido la de poner a Jesucristo descendiendo en paracaídas sobre el presbiterio, idea que aún no se sabe muy bien de quien ha sido pero que tiene muy contentos a los fabricantes de cámaras de fotos y coleccionistas de curiosidades. 


Muy dados a las polémicas, los arquitectos dicen ahora que la única fachada del interior que no encaja con el conjunto del templo es precisamente la que construyó Gaudí y proponen derribarla. Esta es la de Gaudí:


Y esta otra, justo enfrente del transepto es la nueva:


Si es Vd arquitecto y quiere participar en la polémica, puede hacerse socio del templo por una módica cuota mensual y decir su opinión en la cuenta facebook abierta al efecto. Seguiremos informando (si Dios quiere). 
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martes, 7 de abril de 2009

108 BARCEL ITO. Paseo de Desgracia




Millán Garrido y su amiga Cristina (¡vecina de Rivas Vaciamadrid nada menos!) declarados sufridores del cascotismo me envían este Cascote recién inaugurado en Barcelona con la presencia y bendición del alcalde de la ciudad (no es para menos).

El amor por Gaudí formaría por sí sólo un gran capítulo en el inmenso diccionario de Cascotes, desde Vera en Almería (ver Fin del LHD) hasta lo más alto del japonesismo malabarero que.... promete un siglo más “orgánico” ja ja ja ja.

http://www.lavanguardia.es/cultura/noticias/20090318/53662549755/inauguran-ante-la-pedrera-unos-apartamentos-de-lujo-disenados-por-toyo-ito.html

La presencia del alcalde en la inauguración me temo que tendrá que ver con el atasco diario de japoneses haciendo fotos a la Pedrera, que está justo en frente. Ahora los japoneses se repartirán en dos grupos, unos a la Pedrera y otros su Toyo Ito amante de Gaudí, y los peatones circularán mejor por el Paseo de Desgracia.

Jaime Allende, entrañable arquitecto y amigo de Bilbao me preguntó un día qué como me imaginaba yo a los marcianos. Ante mi cara de asombro y mis gestos de duda me respondió que me imaginara un japonés y asunto resuelto. Yo protesté porque siempre he tenido cierto respeto a la arquitectura tradicional japonesa pero desde que Tadao Ando, uno de los pocos arquitectos actuales japoneses que parecía beber en sus fuentes tradicionales, se ha dedicado al origami, le doy toda la razón a Jaime. Mirad si no el Cascoando que nuestro corresponsal en Japón, Carlos Cevallos nos manda desde allí. ¿Un Gaudí en Japón? ¿un Ito en Barcelona?

Será por la Alianza de las Civilizaciones....

Con el google calles he ido hasta el paseo desgraciado y me he bajado la foto de las obras de este Cascote. Genial: el toldo del andamio representaba una fachada “tradicional” de maestro de obras: imagino que para el aplauso de la caida del telón, ja ja ja.