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martes, 2 de mayo de 2017

441. PEREGRINACION SIGLO XXI



Después de poner el post anterior con la ayuda de google earth sentí necesidad de expiar mis pecados  de verdad y me organicé una peregrinación a la Ciudad de Valdeluz. No entiendo muy bien qué pecados comete aún la gente para seguir peregrinando a Roma o a Santiago de Compostela. La limpieza de las almas del siglo XXI sólo se conseguirá si encontramos los nuevos y verdaderos epicentros de salvación. Quizás ande yo descaminado, pero después de dar con el templo de Valdeluz (parado por la crisis, como no podía ser de otro modo), me he sentido mucho más aliviado.


Porque tal y como prometía la publicidad de la peregrinación, en el camino a Valdeluz encontré mucho más de lo que imaginaba.


Aunque el final del camino pudiera ser la iglesia inacabada (...por culpa de nuestros pecados) desde la que parecen querer lanzarnos al cielo cual cohete espacial, una peregrinación es un camino, por lo que de paso entré a ver la estación vacía del AVE.


Ningún templo más apropiado para el recogimiento. La marquesina parecía moverse como en la foto de google street view. Nunca la realidad virtual me había parecido tan real. Tuve tentaciones de caer arrodillado pero un pequeño cartel me lo impidió y pasé al interior.


No había un alma. Ni dios. Era tal y como me la había imaginado.


Es verdad que la Ciudad de Valdeluz, está aún por estrenar. Especialmente como lugar de peregrinación.


Pero atendiendo a la guía del post anterior hice un alto en el camino y a pesar de que casi todas las entradas estaban cerradas, conseguí entrar en la magna urbanización de Chiloeches (ver post anterior).


Vi allí algo que me causó maravilla. Chiloeches es un inmenso territorio de grandes avenidas vacías y solares aún más desolados, pero allí donde ha construido el hombre, las calles de entrada a las viviendas se hicieron tan pequeñas que los coches tienen que subirse a las aceras (aún más pequeñas):



No voy a contar todos los pormenores de mi peregrinación porque la expiación de los pecados es un asunto muy íntimo, pero antes de ir a Chiloeches urbanización hice un alto en Chiloeches pueblo a ver un poco de arquitectura doméstica de nuestros días y me traje un par de muestras.



En la anterior etapa, Santos de Hunosa, preferí recolectar arquitectura pública. En una pequeña plaza, uno al costado del otro, había este par de templos de la arquitectura y el diseño contemporáneos:



No contento con dos fotos les hice otro par pues mi admiración por sus estilos era superior a mi asombro.




En la etapa de Santorcaz recogí muestras de urbanización siglo XXI estilo Esperanza.




Con sus juegos infantiles incluidos. O anexos, como se quiera ver.


Aún podría seguir un buen rato contándoles otros detalles que vi en mi peregrinar por allí mismo en Santorcaz, pero mejor lo dejo ya con la foto de un chalet castillo que compite en el skyline con las desmochadas torres del viejo castillo del arzobispo de Toledo, y dios perdone nuestros pecados, amén.



lunes, 28 de noviembre de 2016

429. JUEGOS INFANTILES CON IGLESIAS



Me pregunto cuál será la cátedra de urbanismo que ha enseñado últimamente a colocar juegos infantiles junto a las viejas iglesias pero es para felicitarla por su éxito. Más que una cátedra debe de ser un movimiento de vanguardia generalizado porque esta asociación es ya un fenómeno urbanístico digno de estudio. O de una tesis doctoral promovida por Cascotes. Animo estudiantes de doctorado.


jueves, 3 de noviembre de 2016

422. CON LA MUNICIÓN PREPARADA. Paseo de la Concepción. Cehegín. Murcia



Imagínense que vuelven los franceses por el Este, que instalamos los cañones y nos aprovisionamos bien de pólvora pero se nos olvida la munición. En Cehegín, Murcia, ya tienen el problema resuelto gracias a una oferta de bolas de hierro en los años de prosperidad.


Han puesto bolas en primera línea y otra fila de ellas en la retaguardia. Las jardineras son para despistar al enemigo aunque también pueden servir para esconder a la guarnición.


Aprovechando que sobraba algo en la partida del presupuesto se han colocado también unos juegos infantiles para que los defensores de Cehegín puedan dejar a los niños jugando mientras defienden la plaza. O para cuando vayan a misa.

jueves, 24 de marzo de 2016

385. ALMA DE PELEGRINO



Todos saben que Cascotes tiene alma de peregrino, palabra que por peregrina hemos dulcificado un poco hasta dejarla en "pelegrino", o incluso en  "peligrino" si Cascotes va al cine. Y como para pelegrinar no hay como echarse al camino de Santiago, que pasa por casa, pues nos plantamos en Redecilla del Camino, viejo conocido de Cascotes por el famoso pleito que por poco les pone Google Earth ah ah ah. Mucho antes de llegar a un pueblo, antaño se veía la torre de la iglesia, pero como eso no es moderno, ni peligrino, ahora se ve un jran cartel que te dice que eres pelegrino y que te queda mucho (de pelegrino). Tras la torre viene la nave del centro de interpretación con porche y banco para descansar. Puertas de estilo castellano, faltaría más.



Si le haces ascos a esta iglesia y al estilo castellano, un poco más adelante tienes una bonita plaza, también con cartel indicador de que estás en Redecilla del camino y bancos modernistas para sentarte:



Hay pelegrinos que, ante las duda, deciden coger el autobús con parada individual y cartel encima del asiento por si quieres verlo cuando alguien está sentado y no sabías cómo intimar. Lo malo de esta parada es que no tiene contenedor para dejar la basura.


O puedes dejar la pelegrinación y volverte a casa, en cuyo caso tienes una parada de autobús mucho más construida, dónde va usted a parar. Y con dos contenedores para dejar la basura del pelegrinaje.


Si pasamos de bancos, paradas y basuras, podemos pasar un rato en la deliciosa plaza de los juegos infantiles, que ya puse en el post lincado arriba pero que no me resisto a poner de nuevo. Es tan emotiva que me sangran los ojos cada vez que la veo:



Pero dejémonos de cuentos y busquemos albergue, que la noche ya se viene y hay que reponer fuerzas. Los signos parecen claros: escudo, nobleza; banderas, poder, sillas de plástico rojo, comodidad sin menoscabo de la modernidad.


Como vieron que no lo veíamos claro, en otro establecimiento decidieron decírnoslo por quintuplicado, aunque cada vez de forma diferente por si no entendíamos: hospedería, albergue, hospital y tal y tal.


Signo evidente de modernidad, también en las tiendas rotulan ya en inglés, con lo que las viejecillas de Redecilla ahora van al Foods o al Shop en vez de a los Ultramarinos.



Saliendo hacia Burgos nos acompaña un cortejo de contenedores mientras que los emboscados habitantes de Redecilla nos miran con desconfianza desde el otro lado de la carretera.


Nadie que viera la foto aérea de Google Earth podría imaginar que en ese pequeño lugar hubiera tantas velezas pero ya se pueden hacer idea de los beneficios de la pelegrinación:


martes, 1 de marzo de 2016

379. LA PLAZA DE SAN GIL EN TORRIJOS, TOLEDO



Viendo que Alonso de Covarrubias era natural de Torrijos, hace unos meses viajé con google earth y panoramio a su pueblo, y de resultas de dicho viaje virtual se me quedó en el escritorio del ordenador el cascote de los exteriores del nuevo Ayuntamiento y ya va siendo hora de quitarlo de ahí. Cosa tan fea de espacio. Pésimo diseño del que seguramente nadie ha oído hablar y nadie habrá dicho ni una palabra porque viviendo todos en la nube ¿a quién pueden importar estas cosas de la arquitectura? Se ve que el Ayuntamiento se hizo con la propiedad de un convento que antes fuera un palacio mandado construir por Pedro I, y celebró el cambio de uso con unos accesos, un mobiliario urbano y un rotulo en la puerta que merecen un huequecito en este blog. Como pueden ver en la imagen área de google earth, el viejo convento y la plaza-parque que ahora comentamos están al Oeste del núcleo de Torrijos.


Y como en la historia del viejo palacio de Pedro I faltaba algo de barroquismo urbano, pues allá que le ha caído un tridente de accesos sobre un espacio triangular que no se le ocurre ni al que asó la manteca.


Sobre todo porque aunque el brazo más amplio, el que apunta al centro del pueblo, en vez de grandiosa perspectiva, acaba en una fuentecita y una esquina de balones de hierro que, dentro de toda lógica, ha terminado por atraer al grupo de contenedores de colores. Si conseguimos llegar a la gran avenida del Ayuntamiento por entre las bolas, la fuente y los contenedores, pasamos a contemplar toda una exhibición del mobiliario urbano diseño finales de siglo XX, símbolos inequívocos de nuestra prosperidad (y del éxito comercial de algunos vendedores de bacinillas jardineras y bancos pseudomodernistas/ qué tíos, habría que darles un premio al marketing)


Los comentarios del rótulo y de las jardineras junto a la puerta me los ahorro para no fatigarme:


Porque lo que más me gusta a mí del urbanismo de la prosperidad es ver que por muy palacio, convento o ayuntamiento sea, en todo espacio público no pueden faltar los coloridos mamotretos de los juegos infantiles diseño también fin de siglo. Dispuestos, eso sí, en ordenada perspectiva hacia la puerta del Consistorio.


(gracias una vez más a los fotógrafos colaboradores de Panoramio - Google por permitirnos tan instructivo viaje).

Y ahora que lo pienso..., Torrijos Torrijos... ¿no se apellidaba así el "crítico de arquitectura" del Jot Down? Pues ¡ya hemos cerrado un círculo!

viernes, 11 de enero de 2013

234 y VI, GETAFE- URBANIZACION



La primera vez que me puse a investigar Getafe con Google Earth y sus fotos estuve a punto de llamarla CIUDAD DEL AGUA, tal iba siendo mi sorpresa al ver la cantidad de fuentes que tenía. Fuentes de todos los tipos, de luz y aspersión:


Fuentes con escultura


De estanque y surtidores


O de imponentes cascadas arquitectónicas:


Pero después de mi paseo por su centro urbano a finales de septiembre, y tras un extraño dejà vú que tuve en sus calles, pensé que le podía cuadrar mejor un hermanamiento con Baracaldo o Sestao y llamarla CIUDAD DEL HIERRO. Pasando un verano en una ciudad escocesa me percaté un día de que muchas de sus casas unifamiliares con jardín delante tenían todas las rejas metálicas cortadas de raíz. Pregunté por tan extraña mutilación y me explicaron que durante el transcurso de la Segunda Guerra Mundial la gente donó las barandillas de sus casas para contribuir a la fabricación de armamento, y que pasados los años lo habían dejado así como orgullo patrio. 


No está claro que esta crisis no nos vaya a llevar a otra gran guerra, pero lo que parece evidente es que los adosados de Getafe no van a tener que realizar el tipo escocés de donación individual porque con desmontar los bolardos que han puesto los ayuntamientos españoles en sus ciudades durante estos últimos diez años tendríamos para tantas bombas como las que se tiraron sobre Alemania. 


Qué pasión la de nuestros arquitectos urbanizadores por el bolardo, y qué bonitos y naturales que quedan cuando los coches les dan un golpecito y acaban mirando para uno y otro lado. 


Cuando se pase la Guerra y no quede bolardo sobre explanada de adoquín, habrá que recordar a las futuras generaciones que la bolarditis fue una infección de la profesión de arquitecto urbanizador que tuvo su auge en el cambio de milenio y que a falta de vacunas tuvo que desaparecer con una Gran Guerra porque no se veía otro modo de quitarlas de en medio. 

Adoquines a manta y bolardos en serie fueron fiel reflejo del dinero que corría por las arcas municipales cual agua de las fuentes, pero entre los escombros de los bombardeos habrá que hacer igualmente inventario de otro tipo de despilfarro público que también empezó a ponerse de moda por entonces en la urbanización pública: la de los contenedores subterráneos de basura.


También tuve aquí un pequeño dejà vú con un día que bajaba de dar un paseo por las caminos de Navarrete, historia que ilustré con una foto en la que se puede ver que aún le queda mucho a Getafe para llegar a los niveles riojanos de emoción estética:


Lo bueno de las filas de contenedores sobre los paramales de adoquines prefabricados es que se camuflan bastante bien entre las filas de bolardos, y el paisaje urbano adquiere un pintoresquismo singular:



De todos modos, la pieza del mobiliario urbano donde el toque artístico se hace más notorio, es la farola getafeña, que con su trazo espontáneo y curvilíneo consigue perfectamente suplantar en eficacia y belleza a cualquier tipo de molesto arbolado urbano.  


 Mismo da que nos imaginemos inexistentes aligustres, que lo comparemos con decrépitos cedros supervivientes:


La farola getafeña rellena con gracia cualquier rincón y es tan versátil lumínicamente hablando, que lo mismo sirve para un farol que para dos..


¡e incluso para tres! ...en puntos tan singulares y necesitados de luz como la plazoleta de la catedral:


Otra pieza arbórea singular del nuevo gusto urbanizador son los tiestos aéreos, del que también en Getafe hay laguna muestra brillante.




Lo que no hay forma de integrar con el adoquinado, el bolardeado y el arboricidio general son los juegos infantiles, pero eso es porque todavía no se los han dado a diseñar a arquitectos. Tiempo al tiempo.


Getafe es un laboratorio de ideas arquitectónicas al que las Escuelas de Arquitectura deberían prestar mucha más atención de ahora en adelante. En la evolución de sus fuentes, rotondas, tipologías residenciales, esculturas o mobiliario urbano, la arquitectura en general se juega su futuro.  



No es de extrañar que una de las nuevas y  prestigiosas universidades madrileñas se haya instalado también en Getafe para seguir el fenómeno a pié de calle. A la vista de las fotos del campus todo parece indicar que lo han hecho en viejos cuarteles militares lo que podría alejar el fantasma de la Guerra que acabaría con los bolardos. 


Aunque el depósito que utilizan para su rótulo, ...lo mismo es el que alimenta secretamente a las muchas fuentes municipales. 

Sea como fuere y antes de dejar esta maravillosa ciudad reflejo fidedigno de lo mejor que las Escuelas de Arquitectura Españolas han producido en el último cuarto del siglo pasado, detengámonos a contemplar cualquiera de sus paisajes, estos mismo que les dejo aquí abajo, y pensemos. Pensemos. Pensemos un poco. Sólo un poco. 



¿Es tan difícil?