Mostrando entradas con la etiqueta Enrique Ortega. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Enrique Ortega. Mostrar todas las entradas

miércoles, 21 de septiembre de 2011

197. PLAZA DE COLON. MADRID

.

"Cruzaron la plaza dedicada al clásico navegante Cristóbal Colón sin prestar atención al cataclismo que había tenido lugar allí y aún estaba teniendo lugar, y quizás siempre iba a tener lugar en aquel espacio inútil y amenazador, cuya desértica extensión se veía perforada por subterráneos, agrietada por rondas de circulación y pasadizos de piedra, hendida por desfiladeros de roca, y cercada por muros que parecían diseñados para futuros fusilamientos de lujo".

Félix de Azúa. Demasiadas Preguntas. (ed Anagrama, Barcelona 1994, pag 149)







(Todas las imágenes han sido tomadas de Panoramio / Google Earth)

-----------------------------------------------------------------------

A propósitio de este posto (en castizo, deposición) el amigo Enrique me envía desde Madrid una foto de cómo era la Plaza de Colón antes del tsunami. Para ver y no creer ¿verdad?... ¿No será un photochot?


.
.

sábado, 19 de febrero de 2011

169. VALLECASCOTES (III). O BABELCAS

.

En su marcha hacia Oriente vieron una llanura y dijéronse unos a otros: vamos a hacer ladrillos y a cocerlos al fuego. Se sirvieron de los ladrillos como de piedra, y el betún les sirvió de cemento. Era la tierra toda de una sola lengua y de unas mismas palabras pero se pusieron a edificar una ciudad y una torre cuya cúspide llegara a los cielos con la idea de hacerse famosos por si tuvieran que dispersarse sobre la faz de la tierra, pero cuando Yavhé bajó a ver las obras confundió sus lenguas para que no pudieran entenderse los unos con los otros. Y así, al de la derecha le dio el Moneo, lengua que desde la Maternidad de Madrid se habla haciendo rayas horizontales pase lo que pase por debajo, al del centro le dejó al pobre con la vieja jerga de los ventanales y barandillas de cristal y a los de más allá les dió el Koolhas para que ni se entendieran entre sí ni con los demás. Y vio Yavhé que era bueno y al lugar lo llamó Babelcas.



Y es que sólo en Nombre del más Grande pueden los humanos asomarse al balcón o mirar por la ventana y bendecir al Altísimo de la Arquitectura por haberles regalado esas rayitas que ahora les ponen a los arquitectos más que las de coca. Jrande es el Señor y larga es la lengua de sus Profetas. Pero no se me tranquilicen usarcedes creyendo que esto de las lenguas es algo que afecta no más que a la piel del edificio, pues cuando se habla en Koolhas las contorsiones han de afectar a la volumetría en general...


... y a los pequeños detalles en particular:


Mi Enrique, que vive justo enfrente, en una pobre casa sin atributos, se preguntaba por los desolados aspirantes a piso de protección oficial a los que le hubiera tocado la planta baja..., aunque... mira qué parking les han puesto, coño (¡con dos señaleeees! y bolaaaardos, señores), y rejaaaas para que no entren los yonkis, y sombra para el verano delante de sus ventanalessss:


No contento Yavhé con confundir a los arquitectos, hizo lo propio con los urbanistas, mezclando lenguajes a la última con detalles chungalís donde los haya (al fondo, al otro lado del parking de minusválidos la casa de Enrique).


Aquí los bancos del encuentro entre calles:


Más allá del edificio Piramidones (lo llamo así por lo de las pirámides truncadas del remate, o... por el dolor de cabeza que da verlo, tan gris y verde él, con el agua escurriendo por sus lisos paramentos), ya ve Vd como Yavhé no aparta su mirada de Babelcas y sigue castigando la vanidad de sus hacedores confundiéndoles las lenguas. En el bloque en construcción de más allá, la cosa viene en grandes paramentos verticales color naranja.


Alabado sea el Señor, por siempre sea alabado.
.
.

jueves, 17 de febrero de 2011

167. VALLECASCOTES (I). SER SINGULAR

.

Vamos con ello y no hagamos esperar. Aquí un hombre. Con la compra. Abriendo la puerta de su casa en Vallecascotes. Parecen las puertas de una boutique. La boutique JARP2. Acaso unas puertas correderas. Pero no, el hombre deja las bolsas en el suelo, y busca la llave.
Enrique me advierte: el portal parece la antesala del quirófano de un hospital de los años cincuenta. El vecino nos permite pasar y verle caminar hacia el ascensor, al fondo, a la derecha.


También podrían ser los urinarios de un polideportivo, pero no, se trata de arquitectura minimalista, le explico a Enrique.

Una curiosidad: mientras en la calle ya no ponen baldosas de aquellas grises de cemento (ver foto de arriba), el suelo del portal está hecho con ellas.  El hombre desaparece y nos quedamos mudos. Blancos.


Nadie espere crítica. Eso se paga. Ni opinión. ¿A quién le importa la opinión de un sólo votante? Este es un blog de poesía, y la poesía, como la música, incorpora de vez en cuando los silencios.

El portal pertenece al más singular de los edificios singulares de viviendas que jalonan Vallecascotes. Véanse si no estas dos fotos desde sus inmediaciones. (En el blog de Enrique o en el Vicisitudes pueden encontrarse fotos tomadas desde más lejos).



Geometría rotunda en la volumetría. Torre de veinte pisos, bloque de ocho o diez, y puente de baja más dos. Las ventanas bailan, se desplazan, se meten, salen. Si en el portal era todo blanco, en el exterior todo es negro. Muy negro. Solo las cagadas de la palomas van dejando chorretes blancos sobre el aplacado negro de la fachada. Con el tiempo le darán una textura orgánica muy interesante.

Cuando a los arquitectos se les deja hacer, son brutales. Generosos. No se cortan un pelo. Lo dan todo de sí. El problema de la energía en este país se resolvería con tan sólo enchufar un tendido eléctrico a los creativos cerebros de los arquitectos. Gracias al esfuerzo del arquitecto de este bloque de viviendas el hombre sin atributos de la primera foto ya es un hombre singular.

Sobre todo si uno da un giro de ciento ochenta grados y hace una foto de lo que se ve desde el edificio negro con bajeras blancas:


La he subido grandecita por si queréis ponerla como fondo de pantalla y sentiros hombres singulares. Los vecinos de la calle de enfrente no son hombres singulares. Han caído allí casas salidas de manos de arquitectos no artistas, es decir, los que entienden la profesión como ingeniería del almacenamiento humano. Cosas del sorteo municipal. Sobre la urbanización interior ya entraremos en detalle. La especie de patio interior abierto entre bloques está ocupada por calles peatonales llenas de coches y bolardos. Y bajeras ciegas.

Lo de las bajeras ciegas es en lo único que nuestro bloque singular se asemeja a las estanterías de pisos de ladrillo. Una característica compartida. Lo decían con horror Vicisitudes y Sordidez: las bajeras ciegas hacen inhóspitas las aceras y convierten cada calle en triste espacio de desolación.


Tan desolado que los espacios públicos del otro lado del bloque, los espacios así llamados "blandos" parecen incluso más fríos que los que dan a aceras y calzadas:


Añado otra foto con resolución suficiente como para ponerla de fondo de pantalla e imaginaros sentados en el banco. Pensando sobre la singularidad. Sobre la vida en un lugar así. Sobre la nueva arquitectura.

.
.

miércoles, 16 de febrero de 2011

166. VALLECASCOTES. Introducción

.

Animado por los colegas Vicisitudes y Sordideces y su cuarta entrega de Satán es mi Señor, el viernes 11 de febrero, en que pasaba por Madrid, me di con Enrique un gran paseo por el Pau Vallecas (en adelante Vallecascotes). Enrique fue el primero que me alertó sobre la riqueza arquitectónica del polígono donde se había ido a vivir, y así lo conté en el 110. Dejé allí un enlace a su blog, pero como se lo hackearon (tenía fotos de chicas estupendas), lo cerró y ya no está disponible . Se imponía pues hacer un nuevo y grande reportaje fotográfico sobre el Valle, en realidad, paramal, aunque queda mejor Vallecascotes que para mal para mal cascotes. En el par de horas que duró el paseo hice casi cien fotos pensando que luego seleccionaría ocho o diez para una entrada del blog, pero qué va qué va: me he puesto a elegir las mejores y no podía tirar ninguna. Ninguna. Todas todas me parecen jrandiosas. Así pues, como cien afotos en una depostición es mucho rato en el uater, voy a hacerlo en pequeñas diócesis. Hoy os pongo solo la primera de ellas, la de Enrique contemplando los solares que quedan en el Valle, ricos pastos para la creatividad de arquitectos salidos de Escuelas como la que he agregado en el anterior poss. Me salió la foto borrosa, pero es bonita. Supongo que igual que a mí,  a la cámara se le nubló la vista. Ya veréis ya.
.
.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

153. CARRERA DE SAN JERONIMO by SIZA VIERA. MADRID


Yo debía de ser la única voz en este país que decía que Siza Vieira era un melón (un melón verde, o un melón pasado, claro está, que a los melones buenos les tengo mucho aprecio), y cuando lo decía, todo el mundo me miraba con cara rara: "pero hombre, qué cosas dices, si es muy famoso, si le han dado un Priztker, si esto o lo otro...". Es lo que pasa con los mitos creados por los periódicos y los papanatas de la arquitectura, o con las "verdades" que se transmiten una y otra vez de oídas: que parece imposible desmontarlos.

Pero para ayudarme en la desmitificación o en la aclaración de la verdad de verdad, el propio Siza Viera ha acudido a echarme una mano haciéndonos en casa una de sus grandes genialidades arquitectónicas, una de esas obras que explican por sí solas la sabiduría que este Gran Arquitecto atesora sobre la arquitectura y la ciudad. Mi amigo Enrique me lo comentaba a comienzos del verano y me daba este enlace para que le echara un vistazo.

De vuelta de vacaciones y sin ganas apenas de dedicarme a los Cascotes, pasé por allí y sólo tuve fuerzas para hacer la foto que he puesto ahí arriba. La desolación del lugar, el hastío que me causan los enlosados extensivos de granito, el gasto brutal de dinero público que veo tras de ello, la pobreza de resolución de detalles, y hasta los errores infantiles en las inclinaciones de las rasantes, me quitan las ganas de escribir de arquitectura para siempre. Y es que si un desastre tan evidente no lo ven más que tres o cuatro iluminados a los que la gente enseguida les desprecia y les llama los protestones de siempre, ¿para qué insistir en esto de los Cascotes?

Bueno, hoy lo pongo por tratarse de una obra del Gran Arquitecto don Alvaro Siza Viera, pero sólo por eso,  y por mi aprecio a Enrique que me lo ha mandado.

Más fotos del lugar y propaganda de lo bien que ha quedado, en este otro enlace. (¿....para qué querrán tanta acera sus Señorías si no saben hacer otra cosa que subir y bajarse del coche oficial ?¿o se creía don Alvaro quizás que nuestros parlamentarios se pasean por la calle hablando entre sí sobre los asuntos de la nación y que los madrileños les iban a contemplar sentados desde ese "anfiteatro" al revés? Grande Siza, grande).

miércoles, 2 de diciembre de 2009

123. EL CASCOTE DE TODOS LOS CASCOTES

.


Llevaba bastante tiempo navegando sin avistar puerto pero hete aquí que ayer por la noche (1 de dic 2009), subido al palo de la mayor, el marinero Enrique me dijo. “Juan, allí, tierra, tierraaaaaa: mira esta página, está ahí todo lo que buscabas”. Y en efecto ahí estaba. Nada más echar una ojeada con mi catalejo encontré una ciudad llena de maravillas. Y la primera, la de poder descargar en ella toda la basura que tenemos en el barco. Todos mis Cascotes.

Vale, metáforas aparte, el artículo recién publicado en el blog “vicisitud y sordidez” no es nuevo, porque ya hace muchos años que Tom Wolfe lo escribió en “¿Quién teme al Bauhaus feroz?” pero es fresco, alegre y está estupendamente documentado. Y por si ello fuera poco, las decenas de posteadores aportan Cascotes sin parar a la hoguera de las vanidades. Por supuesto, también salen en los comentarios toda la beatería creada durante años por Escuelas y Revistas rasgando sus vestiduras y mostrando sus llagas, pero risa me dan y no pena, después de tantos años aguantándoles en estos espacios de libertad.

Aparte del post contra-arquitectónico, el blog de “vicisitud y sordidez” parece encerrar mucha más inteligencia, pero tranquilos, poco a poco, que la inteligencia no es como las tetas, todas de golpe.
Una suerte poder compartirlo.

viernes, 24 de abril de 2009

110. VALLECAS, Madrid: nueva vivienda social



Me puse a escribir sobre las viviendas de protección oficial al final del LHD (véase VPO I, VPO II y VPO III) pero en aquella época estaba algo cansado de escribir y no seguí con el tema, dejando en el tintero la fatal influencia que las viviendas de protección oficial han ejercido sobre la configuración de la vivienda contemporánea y sobre nuestras ciudades en general.

También escribí en el LHD una nota sobre las viviendas de San Chinarro y su entusiasta arquitecta colaboradora: EL SUEÑO DE TRIUNFAR.

Acerca del tema de la “nueva vivienda” publiqué un Cascote Monumental, el número 70: ARQUITECTURA VIVA, VIVIENDA NORMAL

Pero en todo caso mi primera gran carga contra la “vivienda moderna y social” fue la crítica a las viviendas de Saenz de Oíza en la M-30 con la que me jugué el puesto de comentarista de arquitectura del Babelia para el que me habían tentado: EL PATIO DE MIL CASAS NO ES PARTICULAR.

La mayor compensación para alguien que cree que la arquitectura contemporánea sólo tiene cura a través de la crítica y para quien no ha dejado de cosechar incomprensión con el ejercicio de la misma, es encontrarse de tanto en tanto con algún texto crítico, o cuando menos irónico como el que aquí enlazo: VIVIR EN VALLECAS.

El blog de Enrique, que así dice llamarse su autor, es un mix de erotismo, música, biografías de personajes curiosos y, mira por donde, también arquitectura. Entre chicas provocativas y música estupendísima, Enrique suele incluir en su blog elogiosas reseñas de arquitectura histórica española, actividad no muy frecuente entre los arquitectos españoles. Enrique no es arquitecto, claro, y es lógico que se ampare en la garantía que da la historia antes que aventurarse a criticar la arquitectura contemporánea. Por eso, en su paseo por la moderna Vallecas, más que escandalizarse, prefiere manifestar sus dudas, lo que es del todo sensato y razonable.

A mí, sin embargo, todo el material que aporta en su último comentario me parece digno de figurar en este blog y aunque no me traiga para aquí más que una de sus fotos como ilustración de cabecera, os invito a hacer con él su singular cascopaseo por la nueva vivienda social de Vallecas y hasta escuchar la desgarradora canción del grupo heavy local con que lo “adorna”.

martes, 24 de marzo de 2009

106. RIVAS VACIAMADRID, (Madrid) Iglesia de Santa Mónica

(El presunto autor de las fotos con las que abría este post, fotos que están por toda la red, me ha pedido que las retire por no haber solicitado su permiso para utilizarlas (ver su carta reproducida al final del post). Espero encontrar pronto otras fotos parecidas o similares, pues por desgracia, el esperpento no desaparece porque el presunto fotógrafo me diga que retire de aquí sus imágenes).

Fotos nuevas, tomadas de la web aaaaarte. Autor, D Baugh:




Desde que mi amigo Enrique me envió hace un par de semanas este Cascotazo, obra insigne del arquitecto Ignacio Vicens y su colega Jose Antonio Ramos, he buscado sin éxito el recorte del periódico ELPAIS que me trajo la noticia de la existencia de este tipo. Era una de esas páginas del Babelia en que bajo la apariencia de información se publicitan ciertos arquitectos bien relacionados con “la casa” y en la que el contraste o la contradicción de lo que se decía y se veía era máximo. Si no recuerdo mal (el recorte era de hace diez años), Vicens repetía la jaculatoria esa de que el artista ha de desaparecer tras la obra, ser irrelevante, etc, y por otra se mostraba alguna obra suya bastante impactante y sobre todo se exhibía una curiosa foto en tres cuartos del arquitecto, ataviado como un dandy trasnochado con unas gafitas de intelectual y un chaleco como de mi abuelo (Azúa ha recordado hace poco en Madrid lo que es un dandy: un hombre dedicado a convertirse en escaparate).

Mira por donde que yo ya había reparado en una obra de Ignacio Vicens al hacer la crónica de los lugares en que encierran ahora a los viejos: Vicens era el creador del así llamado “asilo boutique” (vease. Arquitectura y Vejez/1 y Conferencia de Valencia) pero en aquella ocasión evité mencionar su autoría. En el caso de la iglesia de Santa Mónica en Rivas Vaciamadrid, es ya imposible evitar el nombre del artista. Se ha hecho tan grande con el premio que les ha dado “la prestigiosa revista” Wallpaper” que el pobre hombre no podrá nunca desaparecer tras la obra.

De todos modos, y gracias a este Cascote, he podido visitar con mi querido platillo volante google earth la “nueva ciudad” de Rivas Vaciamadrid



y creo haber captado la perfecta simbiosis entre su urbanismo y la arquitectura de la iglesia. Estoy seguro que la profusión de piscinitas privadas de los adosados os va a sorprender tanto o más que el acero corten de la fachada de iglesia o que ese contraste entre la forma curvilínea del acceso trasero y la atormentada volumetría del, por así decirlo, retablo fachada. Por no hablar de la relación entre la iglesia y su manzana de bloques...:



A falta de otros datos sobre Rivas Vaciamadrid he leído los primeros comentarios que los bloggeros hacen de la iglesia y gracias a uno de ellos he descubierto que buena parte de la población de Rivas Vaciamadrid, o sea los propietarios de esos adosados con piscina, pertenecen a la clase progre-sociata que suele ejercer de laica hasta que los hijos tienen que hacer la primera comunión o las hijas casarse. En otro de los comentarios más elogiosos de la iglesia de Vicens he podido leer que esa iglesia es el perfecto escenario para una boda moderna. Y creo que estoy de acuerdo.




--------------------------------------------------------------------

Aquí la carta de Pablo Vicens Hualde (textual, copio y pego) pidiéndome que retire las fotos de la iglesia de su hermano:


Estimado Sr: Cual ha sido mi sorpresa al encontrarme en la entrada RIVAS VACIAMADRID (Madrid) Iglesia Santa Mónica de su blog Cascotes publicadas unas fotografías realizadas por mi. Creo que que aunque solo fuera por unas mínimas nomas de cortesía debería haberme pdido permiso para su utilización a lo que alo mejor habría accedido gustoso, otra mínima norma de cortesía habría sido citar la autoría de las fotos que por cierto no tienen licencia de uso público sini que estan protegidas por copyright. En vista de todo lo anterior le rogaría que retirase las fotografías lo antes posible de su blog y se abstuviera en el futuro de utilizar ninguna de mis fotografías. En cuanto alpropio contenido de la entrda aprecio una elaboradísima crítica arquitectónica basada en elementos tan objetivos como el chaleco o las gafas del arquitecto (falacia argumentativa conocida como ataque ad hominen)