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jueves, 26 de mayo de 2016

403. SOTO DE LEZKAIRU. PAMPLONA



Está bien. No les voy a hacer esperar más. Les había prometido rematar mi serie sobre el cojourbanismo de Pamplona llevándoles al final a Soto de Lezkairu, pero se me seguían acumulando nuevos cascobarrios (la Chantrea, Zizur Alto y Bajo, San juan etc.) y los lectores se me empezaban a impacientar. Así que aquí va el Soto, lleno de árboles y pajarillos.


Aunque la esencia del Soto, ya se habrán dado cuenta ustedes al comprobar que está entre el segundo ensanche de Pamplona y la corona de barrios de la burbuja que veníamos viendo (Erripagaña, Mendillori, Sarriguren, Gorraiz, etc.), la esencia digo, no son los pajarillos ni los chopos sino el pelotazo urbanístico.


A un paso del célebre monumento a los Caídos que ya no se sostiene más que por la mentecata peatonalización de la avda Carlos III (al menos una peatonalización que sirve para algo decente) y que caerá en cuanto el Soto se llene de pajaritos, algún urbanista visionario y muchos promotores realistas (no se sabe si carlistas o isabelinos) calcularon que aquí estaba el pastel y que había tarta para todos.


Como es lógico, había algún que otro problemilla con vecindarios indeseables del antiguo extrarradio pero con peatonalizarles las calles...:


... y ponerles árboles, bancos, barandillas y hasta contenedores para la basura (no neumáticos en este caso...), asunto resuelto. 


La primera de las promociones de viviendas les salió tan blanca y cristalina que los pamplonicas pensaron que les estaban haciendo un Benidorm ahí bajo:


De ahí que en los siguientes bloques se pasaron y les salieron negros.


Fue entonces cuando llamaron a Vaíllo e Irigaray, arquitectos de postín, y tiraron por la de en medio:

Un poco de marrón, otro poco de naranja y algunos toques rojo Navarra dejaron impactada a la ciudadanía.


Entre los primeras propuestas estéticas para el Soto hubo también olas marinas:


Grecas balcónicas:


Balconicos balcánicos (o vulcánicos, no se sabe):


Homenajes a Mondrian:

Y a Saénz de Oíza, ese navarro tan prestigioso:

Las últimas noticias apuntan a que Navarra ha acordado iniciar un procés a la catalana a medias con el País Vasco para irse de España (espero que se hayan dado cuenta del detalle de que ese jardín en zig zag cual calle Lombard de San Francisco se llama Avda de Cataluña (!)), pero en Cascotes estamos seguros que no tienen ni idea de dónde llevar tantos Cascotes ni qué hacer luego con tanta rotonda y tanta calle afarolada. Porque lo que está claro es que si lo ve un francés invasor no va a dudar en decir que esto aún es España. Pero España España. Que a mí no me engañan.

Se me olvidaba: desde lo alto de una rotonda con el monumento a los caídos a su espalda y un poquito de nieve a sus pies, Juan Pablo II contempla sonriente el divino panorama:



lunes, 16 de mayo de 2016

400. GORRAIZ. PAMPLONA



Me informan mis amigos de Pamplona que últimamente, lo más cul en bodas allí es casarse en la iglesia de Gorraiz y celebrarlo en el hotel de enfrente.


Con muchas jardineras entre ambos edificios y una vieja iglesia decorativa pasada por el chorro de arena:


Y es que quieras que no, una boda es una ensoñación de amor y soñando ensoñando puede que los novios, los que esperan que les caiga el ramo de la novia, o los familiares de ambas partes, acaben por soñar con tener una casa en Gorraiz, un barrio de lujo vertebrado por un campo de golf en cuyo corazón está la iglesia de las bodas, el hotel de los banquetes y hasta una plaza que tiene un farolón en medio como los de Gaudí.


Como internet no daba fotos del interior de la iglesia, Cascotes no ha podido resistir la tentación de echar un vistazo al interior del hotel, porque pasar entre esas cuatro jardineras de la entrada a buen seguro que da suerte:


Sólo hemos estado en el hall...


 ... y en la piscina, pero ya nos hemos percatado de la unidad decorativa que se ha creado con los lamparones y la piedra vista iluminada.


Pero no nos distraigamos con las lágrimas de cristal porque la materia de las bodas son los sueños y los sueños se han hecho ya realidad en la urbanización de los alrededores. Casas, muchas casas, casas modernas o vintage, casas bonitas y variadas rodeadas de verde, mucho verde, verde por los cuatro costados.


Y golf, deporte, vida deportiva saludable organizando y dejando huecos para poner las casas, que no las calles.


Porque las calles, a decir verdad, ya no son aquellos espacios urbanos de otros tiempos a los que daban frente las casas. El nuevo golfurbanismo se ve que consiste en esconder las casas como si fueran ensoñaciones lúbricas y levantar vallas y poner mucha vegetación intermedia que oculten los esfuerzos de propietarios y arquitectos por hacer sus sueños realidad.






Conscientes de esta nueva tendencia urbana algunos arquitectos han decidido replegar sus casas hacia dentro o esconderlas todo lo más posible de las vistas del enemigo.


Los afamados Vaíllo Irigaray proponen en planta una casa patio, no se sabe bien si pompeyana o mometana:


Invisible en cualquier caso:


Aunque el no va más de la ocultación (ya lo sabemos en Cascotes) es la arquitectura enterrada, de la que también en el caserío de Gorraiz encontramos esta muestra:


 que de no verla desde el aire pensaríamos que era una casa de aire:


De seguir todos el modelo de la arquitectura enterrada se podrían haber sacado no uno, sino dos campos de golf.

Pero desgraciadamente  las tendencias vintages siguen teniendo muchos adeptos, porque si no alimentamos los sueños con imágenes ya me dirán con qué lo hacemos:






Dentro del vintage, la vertiente étnica sigue teniendo sus fans:


O cosas más o menos mixtas:


Aunque también hay modernos que se resisten al ano ni mato, y es que una fachada tan trabajada sería una pena ocultarla:


No todo son casas singulares en Gorraiz y la mayoría de los novios tienen que conformarse con casas de serie:


Las de esta calle que vemos aquí arriba, por ejemplo, se parecen mucho a unas de las que vimos en Cordovilla, pero con la diferencia de la vegetación delante. Que no es poca diferencia.


Otra manera de marcar la diferencia cuando hay que conformarse con una casa standard es poner unas vallas a la entrada de la calle y crear un condominio exclusivo que impida que pase el coche de google y veamos su interior. Buena idea.



Sea como fuere, lo importante es que la calle parezca inhóspita, no sea que le dé por pensar a alguien que sea esto una parte cualquiera de la ciudad.


Otra forma de singularizarse es con un nuevo diseño de los aparcamientos:


O con arquitecturas de culto, como estas casas a la americana con escalera exterior:


O estas otras modelo Siedlungen:


¿No les ha gustado Gorraiz, su verde, su variedad, su respeto a la tradición, su modernidad y su calidad?


entonces es que ustedes se quejan de todo y no saben lo que quieren, ni saben (ni sabemos) los Secretos del Urbanismo que se enseñan en la prestigiosa Escuela de Arquitectura de Pamplona y que tan aprendidos tienen sus arquitectos, los organismos públicos de la Autonomía Foral y sus Excelentísimos Ayuntamientos. 


Pamplona y sus alrededores son una mina. Un lugar escogido para la perejrinación. No en balde pasa por ahí el celebérrimo Camino de Santiago...!

lunes, 9 de mayo de 2016

398. CORDOVILLA ERRELEKU. PAMPLONA



Seguimos perdidos y perdiéndonos en la periferia de Pamplona porque sea donde sea que pongas el ojo encuentras una joya del urbanismo arquitectónico fin de siglo. Por ejemplo, este pequeño núcleo de población circular que cabría en la rotonda de San Chinarro. Una ciudad-rotonda que, mira por donde, esconde una pieza de arquitectura famosilla: el restaurante Cordovilla Erreleku, obra primeriza y muy publicada de los catedráticos Iñiguez y Ustarroz, aquellos de la secta de la raya en medio (o al menos era así como los llamaban hace años en la Escuela de Arquitectura de San Sebastián). Fíjense si es famosilla que cuando yo promovía excursiones profesionales para los arquitectos riojanos, en una que hicimos por Pamplona hace años les llevé a comer allí (aún está en internet mi cuento). Iñiguez y Ustarroz vinieron a darnos unos cursos de doctorado hace años y después les perdí la pista. Veo por una foto de internet que mi admirado Iñiguez se ha dejado barbas de franciscano y que Ustarroz sigue con la misma pinta de barullo:


No recuerdo de cuando fuimos a comer a Cordovilla que estuviera hecho ese pueblo rotonda que nos descubre ahora Google Earth. Y tampoco creo que tengan nada que ver estos dos viejos rossianos con el rotondurbanismo. Pero ahí está y es una tentación irresistible para Cascotes bajar a verlo con Google Street View. Empezamos por un par de fotos de lo ya conocido, es decir, el restaurante rossiano, ahora envuelto entre setos impenetrables, generosos céspedes, aceras y pasos de cebra:



Y sin más dilación nos ponemos a recorrer las lujosas calles de la urbanización de baja densidad y alto coste que ha salido de la mesa de algún arquitecto, dios quiera que no sepamos nunca quién:


Parece una ciudad feliz, o el remake en cine español de EL SHOW DE TRUMAN.


Casas de diversos estilos y tendencias arquitectónicas que satisfarán su  libertad de elección.


Mucho aparcamiento, calles vías de una dirección o de dos, pareados en terraza o en forma de bloquecitos con plantas bajas parapetadas.


Una Arcadia feliz que no pudo redondearse del todo por culpa del estallido de la famosa burbuja:


Pero que llegó a tiempo para dotarse de un edificio emblemático de la arquitectura más cul:


Ea ea ea


Seguro que ha tenido premio del Colegio de Arquitectos Vasco Navarro. Además de bolardos tiene hasta farolas supositorio:


En Cascotes echábamos en falta alguna ermita rehabilitada mediante el arte de raspar la piedra y poner césped alrededor con bajantes y algunos bolardos, pero el nuevo núcleo urbano no nos decepcionó y los Santos Cosme y Damián tampoco:


Un hermoso edificio industrial nos dio la despedida:


Y como nuestro viaje fue esta vez con google, ni pudimos vomitar el bacalao a gusto.