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jueves, 7 de abril de 2016

389. ESTRECHANDO LAZOS



Miranda de Ebro y Santiago de Compostela han estrechado lazos gracias a Cascotes, pues viendo el post 387, Fidel, un amable lector, nos envía la forma de acceder a la capital gallega desde el Sur por la AP-9 con paseíllo de "orientación" por la AG-56, no apto para peregrinos que lleven muchos kilómetros en su alma.

También Barajas nos ha unido en lo de la doble posibilidad que decía en el post 388, aunque para otro loop. Se trata, también según Fidel, de acertar en cómo acceder de la M-11 a la T-4. Si lo haces por la vía corta de la M-12, un corto desembarco de poco más de 3 kms, resulta que tienes que pasar por las casetas de peaje colocadas estratégicamente en medio de esos 3 kms (!):


¿Que no quieres pagar el peaje de toda la M-12 por hacer ese cortísimo trayecto? Ah! entonces estás castigado a hacer un divertido loop de 7 kms que parece llevarte a otras terminales y tragarte una vía  lateral de servicio paralela a la M-12 con sus correspondientes cartelitos de menor velocidad:


¡No te sientas solo y perdido en las autopistas de España! ¡Comparte tus aventuras en Cascotes y estrecha lazos de amistad con otros conductores perplejos!

martes, 5 de noviembre de 2013

260. PALACIOS POLIESPORTIVOS



Dicen que el deporte es muy sano, pero será para el cuerpo de uno porque para la ciudad es un horror. Y no me refiero a que haya tipos corriendo en calzoncillos con los cascos puestos sino a las majníficas obras que los Hayuntamientos construyen en beneficio de la salud de sus ciudadanos y godienda de sus urbes.


No hace cuatro días que se me ocurrió viajar con google earth por la piel de toro para ver poliesportivos, y  tengo las carpetas de Cascotes petadas. 


En un principio traté de hacer una pequeña distinción entre poliesportivos a secas y PALACIOS DE LOS ESPORTES a lo jrande, pero luego se me han revuelto todos (normal, qué quieres, para eso son cascotes ¿no?) y he decidido evacuar unos pocos para que el ordenador no se me enfade. 


Voy a ir poniendo nombres, no se me vayan a pensar ustedes que esto es Rusia o asín. Que no. En esta carpeta va solo lo de Eppaña, que tiempo habrá de horrorizarse del mundo mundial. El primer engendro exposipuesto, el del espíritu olímpico a cuadrados girados de arriba, está en Elche. El superpalacio en crema, es Córdoba, toma mezquito. El negro con los juegos de los niños, por Asturias. Y este tan acristalado, Villena. Voy por más:


En pocos palacios del esporte quedan tan bien las vallas como en el de Huesca, que ya se estudia incluso en las historias del jarte. 


El Palacio del Rioja, más que ebrio que es lo propio, yo diría que es de estilo sobrio. O melitar, por si atacan los euskadianos que les tenemos cruzando el río.


Pa colocaos, en Asturias patria querida. Promoción de la sidra más que del deporte.


En Bilbo Bilbao, sin embargo, se han tomado en serio lo de la sostenibilidad (que modennos) y me lo han hecho cual zona verde. 


Este de Compostela es que lo dice todo. Y el siguiente también, joer qué letras más grandes para los de la vista cansá (sólo añado que está en Toledo)




Este lo proyectaron algunos arquitectos después de un viaje al Pompidú y aún no me explico que esté rotulado en eppañol. 


Sin embargo el artista del Paloesportivo de Amurrio en Alava debió de tener más dudas morrales.


Este otro está también en Córdoba, quién lo iba a decir. 


Vale, no es un poliestportivo sino un Palacio del Fútbol, pero tiene tanto hormigonasco que no me podía resistir a meterlo en el mismo container. Pasarón. Pontevedra.


Cosa más bonita y que invita a hacer deporte. En Palma de Mallorca


En Valdefuentes se  toman tan en serio el doporte que pensé que era un biblioteca. Y la gardinería no digamos.


El Palacio de Llodio es como una fábrica de músculos. Aceros de Llodio, decía el otro. Pues nos hacemos. 

Toma toma toma, discipulazo de maMoneo. Ni sé donde está pero seguro que contextualizado. 


Bueno, en serio (si es que se puede): se trata de un protopito para colocarlo en cualquier parte. Si tiene ud una migo alcalde mándenos un mail que se lo contextualizamos. 

Este otro de A-cero es algo más defícil de contextualizar peor puede ud arreglar las calles de alrededor plantando mucho arbolado y veremos si se lo hacemos:


En Alcobendas tenemos puesto el model-o Kursaal, que no está nada mal. Como diría el cursi del Galinao:  y es como un fanal.


Qué su alcalde es de izquierdas unidas y prefiere algo más conceptual? pues le ponemos este mismo, modelo Morales del Vino, Zamora. 


Este otro que tengo por aquí (Puerto de Sagunto) diría que va más con algún gobierno antinómico de corte regionalista:


Si en su ciudad tiene muchos encofrades del grupo Satán es mi Señor, le aconsejo este modelo compostelano en hormigonaco al gusto.


Bien... mi ordeñador dice que ya se empieza a sentir mejor después de quitarse todo este peso de encima y que puedo ir parando por hoy... ¿pero cómo privarles a uds de la feleza del Palacio Multiportivo de Satander? ¡¡¡el Guguenjeim de lo Sport!!!





La claridad de ideas rojionalista en Orozco, Fizcaya:


... el derroche de imaginación del universitario de Oviedo:


el cuatro ojos de cerca de Callosa de Segura, Murcia


el diente de sierra de Requena:


aquesta otra manomuntalidad salmatina:


o esta moneada de Utrera:


 Es tal la claridad de ideas de nuestros arquitectos que se me ocurre  acabar esta pequeña entrega con aquel eslogan televisivo que lo mismo vale para el deporte que para un descosido. ARQUITECTURAAAA ¡¡¡ESTAMOS CONTIGOOOO!!!


martes, 2 de junio de 2009

115. EISENMAN, el cosmólogo del Caoscote









Hace unas semanas el amigo Millanga me envió un link a la web donde está publicado el debate que tuvo lugar en 1982 entre Peter Eisenman y Christopher Alexander. Ya siento no haber encontrado el enlace pero espero que pronto lo subsane Millán. Leí con detenimiento dicho debate (digo lo del detenimiento porque está en inglés y como ese idioma siempre está lleno de escollos me tuve que emplear a fondo), leí con suma atención, digo, ese debate y me quedé estupefacto ante las bobadas, pedanterías, abstracciones y chulerías que pudo decir Eisenman. No es que Alexander estuviera muy brillante, pero al menos trataba de ser sensato e inteligible. Acabado el texto, el editor comentaba (en tono bastante más cercano a Eisenman que a Alexander) que con el tiempo Eisenman triunfó y que Alexander fue desapareciendo de la escena pública. Qué consuelo…

Por esos días el amigo Carlos Zeballos publicó en su Moleskine arquitectónico algo de Eisenman en Japón (fotos de arriba) diciendo que es un arquitecto que no gusta mucho por allá, porque sus edificios les recuerdan a cómo quedan sus casas después de los terremotos (y añado yo: aunque con colorines). Lógico es pensar entonces que cada vez que proyecta Eisenmann, tiene un terremoto en su cerebro. Un cataclismo de ideas y geometrías. Pobre.

También en aquellos días y por no sé cual camino de la red llegué al blog de Javier Armesto en la Voz de Galicia, quien una vez más se escandalizaba de las noticias que produce esa monstruosidad de monte de edificios (Ciudad de la Cultura lo llaman) que Eisenman lleva construyendo en Santiago desde hace tiempo y por el que ha cobrado (el dato me lo facilitó el propio Javier Armesto) nada menos que 9,5 millones de euros. Rico, rico.

Fijaros en la proporción del cascote gallego: ocupa casi tanto espacio como la almendra original de todo Santiago.



El monte de Eisenman es una rica mina de Cascotes. Mas que un terremoto parece que es una cordillera que emerge. Dejo aquí dos enlaces sobre noticias relacionadas con el “suceso”

Presupuesto

y

Teleférico

(noticia esta última que me recuerda al teleférico a la Biblioteca España en Medellín, ah ah ah)

Bueno pues eso, que aquí os dejo con algunas imágenes del Monte del Caos que los taifas gallegos encargaron a Eisenman (por cierto, muy amigo de Moneo, dicen) y que espero que no nos hagan olvidar que en Santiago hay otro lugar mucho más modesto y sagrado llamado Monte do Gozo.








¡Ah! lo de cosmólogo se lo he puesto porque en el debate al que hacía alusión arriba trataba de convencer a Alexander sobre no sé qué cosmología del caos. O sea, cosmología del Caoscote.